La Fiscalía pide cuatro años de prisión para la excúpula de Cepyme

Bárcenas y Terciado serán juzgados desde el lunes en la Audiencia Provincial de Madrid

Se les acusa de sustraer 1,22 millones de euros de la patronal de las pymes

Los expresidentes de Cepyme, Jesús Terciado (izquierda), y CEOE, Gerardo Díaz Ferrán en una imagen de archivo.
Los expresidentes de Cepyme, Jesús Terciado (izquierda), y CEOE, Gerardo Díaz Ferrán en una imagen de archivo.

Los máximos responsables de Cepyme, la patronal de las pequeñas y medianas empresas españolas, de 2009 a 2012 se sentarán en el banquillo de los acusados desde el próximo lunes acusados de delitos continuados de apropiación indebida y falsedad documental.

En concreto, la Audiencia Provincial de Madrid juzgará a los expresidentes de Cepyme Jesús Bárcenas y Jesús Terciado, como presuntos autores de estos delitos, junto a colaboradores como José Alberto González, José Manuel Vilar (exsecretario general con Bárcenas) y Gonzalo Garnica, como cooperadores necesarios.

La Fiscalía, sin embargo, no hace distinción alguna y solicita penas de cuatro años de prisión y una multa de diez meses con una cuota diaria de diez euros para todos ellos por igual.

El Ministerio Público entiende que los acusados sustrajeron 1.221.110 euros de las arcas de la confederación empresarial entre junio de 2009 y octubre de 2012, mientras Bárcenas y Terciado fueron presidentes honoríficos de Cepyme.

Un cargo sin derecho a retribución, a excepción del reembolso de gastos y dietas, que no habría impedido a los acusados desviar cientos de miles de euros.

El escrito de acusación del fiscal sostiene que de común acuerdo, y ocultándoselo a los órganos colegiados, Bárcenas y Vilar, acordaron dotar de un sueldo al presidente de la patronal a través de varios movimientos.

De un lado formalizaron el alquiler de un coche de alta gama por 5.365 euros al mes, que fue arrendado a una empresa propiedad del propio Bárcenas, empresario eléctrico de Valdepeñas con intereses en otros sectores.

En segundo lugar, estableciendo un sueldo de 5.500 euros brutos mensuales, sin control alguno, que no constaba en los libros de contabilidad de Cepyme ni fue sometido al refrendo de la Asamblea General u otro órgano de control. Se le denominó “gastos de representación”.

Siempre según el relato del fiscal, cuando Terciado Valls alcanzó la presidencia en junio de 2012 mantuvo una estrategia similar derivando hasta octubre de 2012 dos partidas a empresas de su propiedad relacionadas con la topografía que ningún servicio habrían dado a Cepyme.

Una de las partidas fue de 314.167 euros y la otra de 416.320, dinero que acabó en las arcas de Terciado, según el Ministerio Público, que apunta que se enmascararon como gastos de “asesoramiento y consultoría”.

En octubre de 2012, bajo la presidencia de Terciado y siendo secretario general Gonzalo Garnica, se creó supuestamente otro artificio de remuneración: la firma de un “contrato de alta dirección”, en el que se nombraba al “presidente como presidente”, y se le remuneraba con 140.000 euros anuales más dietas y tarjetas de crédito.

La investigación del fiscal apunta a que la cuantía es similar a la que disfrutó el anterior presidente, y se estima que con este mecanismo se sustrajeron de Cepyme 306.243 euros.

Se da la circunstancia de que el entonces presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que mantuvo diversos enfrentamientos con Bárcenas y acogió con agrado su sustitución por Terciado, se encuentra en prisión por la comisión de diferentes delitos como el vaciamiento patrimonial del grupo Marsans.

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