Adelantar las elecciones en Italia es la solución menos mala

Limitaría los daños al partido en el Gobierno al dejar la austeridad para después

La economía puede quedar expuesta cuando el BCE reduzca la compra de bonos

El ex primer ministro italianoMatteo Renzi, en un mítin de las elecciones de Malta del próximo sábado, 3 de junio.
El ex primer ministro italianoMatteo Renzi, en un mítin de las elecciones de Malta del próximo sábado, 3 de junio.

Adelantar las elecciones es la opción menos mala para Italia. El creciente respaldo político para un nuevo sistema de representación proporcional hace que sea más probable que la votación sea este año en lugar del próximo. Aunque eso no necesariamente producirá un Gobierno fuerte que pueda impulsar reformas, hay buenas razones para aprovechar el momento.

El nuevo sistema electoral igualaría las reglas de votación de las dos cámaras del Parlamento y fijaría umbrales de voto similares para entrar en ellas. La posibilidad de que los grandes partidos eliminen a los más pequeños puede ser una de las razones por las que puede que lo respalden el centroizquierda y Forza Italia, junto con el antisistema Movimiento 5 Estrellas, que quiere elecciones de todos modos.

Tal armonía es inusual pero no garantiza la estabilidad política. Un sistema proporcional hace improbable que un partido pueda formar gobierno por si solo. Una coalición izquierda-derecha puede ser inestable, y le costaría acordar reformas y política fiscal. Y si el 5 Estrellas obtiene mejor resultado de lo esperado, podría ser el primero en intentar formar coalición, lo que espantaría a los inversores.

Aun así, hay buenas razones para celebrar la votación más pronto que tarde. Uno es el presupuesto de 2018. La Comisión Europea quiere que Italia reduzca su déficit hasta el 1,2% del PIB el próximo año. Eso requeriría medidas de austeridad que impulsarían el apoyo al 5 Estrellas. Unas elecciones anticipadas adelantarían el presupuesto y limitarían los daños para elPartido Democrático de Matteo Renzi, que apoya al actual Gobierno.

Luego están los muchos problemas corporativos de Italia. Tres bancos y la aerolínea estatal Alitalia requieren una reestructuración que provocará despidos. Algunos de los recortes podrían retrasarse hasta después de unas elecciones anticipadas. Por último, está la actividad económica del país, que se recupera lentamente y puede quedar expuesta cuando el BCE reduzca sus compras de bonos. Eso también podría alimentar el apoyo a los populistas y antieuro. Una votación adelantada probablemente no produzca el resultado ideal, pero tiene más probabilidades de evitar lo peor.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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