Hay valor en la Bolsa, pero con inversión más selectiva tras el rally

Hay que identificar empresas con beneficios recurrentes, poca deuda y diversificación

Hay valor en la Bolsa, pero con inversión más selectiva
tras el rally

El mercado bursátil acumula una revalorización nada despreciable en los poco más de cuatro meses transcurridos desde diciembre (16,5%), un desempeño que los inversores más codiciosos hubiesen firmado incluso para todo el ejercicio. La consolidación del crecimiento en el mundo y de forma más acelerada en España; su reflejo en los resultados de las compañías tras los ajustes de balance realizados; la superación de los temores a una reacción política en Europa tras las elecciones francesas; y la estabilidad recobrada en España han contribuido a la fuerte revalorización de las cotizadas, especialmente de los bancos y otros valores cíclicos, y han llevado los índices a niveles de hace dos años. Pero la tendencia alcista sigue viva, y los analistas aprecian valor para quienes todavía ahora entren en el mercado de la renta variable. Eso sí: los retornos serán más limitados, y habrá que hacer un ejercicio de selección mucho más exigente que el de hace seis meses.

Más allá de la rentabilidad proporcionada por los dividendos, en los que las compañías españolas siguen conservando los mayores índices de generosidad con los socios, los inversores deben mirar otros mecanismos de valoración de las empresas y plantear sus inversiones con un horizonte de al menos el medio plazo. Deben asegurarse de que el precio al que adquieren las compañías es notablemente inferior a su valor, y que disponen de un margen de seguridad aceptable que se irá estrechando a medida que el precio se acerque al valor estimado. Para ello, debe observarse la valoración en función del beneficio de la empresa y el carácter permanente de tales ganancias, así como unos niveles de endeudamiento asequibles ante la posibilidad de subidas en los tipos de interés y una diversificación geográfica adecuada, o en su defecto, operar en mercados maduros y economías con altos estándares de seguridad jurídica.

En el caso de compañías aún inmersas en ajustes de sus balances, pero que están suficientemente capitalizadas y trabajan en sectores de gran consumo intermedio o final, su cotización sobre el valor contable es el mejor indicador sobre la evolución futura y señal inequívoca de compra con riesgo controlado.

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