El juicio contra el líder de Samsung pone a prueba a Corea del Sur

Un fallo de culpabilidad, si lo merece, podría ayudar a recuperar la confianza en el sistema

Es igual de importante que se le aplique un procedimiento justo

Lee Jay-yong, vicepresidente de Samsung, en enero.
Lee Jay-yong, vicepresidente de Samsung, en enero.

El Estado de derecho de Corea del Sur está a prueba. Los cargos por soborno han convertido al líder de facto de Samsung, Lee Jay-yong, en enemigo público. Un fallo de culpabilidad, si lo merece, podría ayudar a recuperar la confianza en el sistema después de un épico escándalo de corrupción. Es igual de importante que reciba un juicio justo, y no sea castigado por la indignación popular.

El fiscal especial lo ha llamado el “juicio del siglo”. Entre las acusaciones contra Lee está que ordenó pagos a organizaciones apoyadas por una amiga de la expresidenta Park Geun-hye, a cambio del apoyo estatal a una polémica fusión de dos compañías de Samsung. Él niega los cargos.

Park es la primera líder democráticamente electa de Corea obligada a abandonar el cargo. Los jefes de Samsung ya habían tenido problemas legales, pero antes de la tercera generación Lee, ninguno había estado esposado durante un juicio, ni había tenido que ir a la cárcel. El padre de Lee fue condenado en 1996 y nuevamente en 2008 por cargos de soborno y evasión de impuestos, pero ambas sentencias fueron suspendidas, y luego recibió indultos presidenciales. Eso ha sido habitual también con otros magnates.

Una condena contra Lee mostraría que nadie está por encima de la ley, ni siquiera el jefe del principal conglomerado de la nación. Pero un fallo de culpabilidad solo es bueno si resulta de un juicio imparcial conducido con respeto al procedimiento debido, y no de un juicio espectáculo y una sentencia basada en pruebas endebles.

No hay que dar eso necesariamente por hecho. En los casos penales, se supone que la ley surcoreana presume inocencia hasta que se demuestre lo contrario. Pero solo un 5% de los acusados son absueltos en sus primeros juicios. Y un juez que fallara a favor de Lee correría el riesgo de provocar una gran reacción por parte de los muchos fustigadores de Samsung. Cuando un tribunal negó una orden de arresto contra Lee en enero, el juez fue atacado desde todas las direcciones. Menos de un mes después, un segundo intento de llevarlo a la cárcel tuvo éxito.

El juicio ha avanzado lentamente hasta ahora, lo que indica la complejidad del caso. La mejor manera de avanzar es seguir las normas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

Normas