Infraestructuras

ACS estrena calificación 'investment grade' de Standard & Poor's

Obtiene como primera nota crediticia el BBB a largo plazo y A2 a corto plazo

El presidente de ACS, Florentino Pérez, durante su intervención la semana pasada en la junta de accionistas de la compañía.
El presidente de ACS, Florentino Pérez, durante su intervención la semana pasada en la junta de accionistas de la compañía.

ACS ha estrenado un rating de alta solvencia otorgado por la agencia Standard $ Poor's. El grupo que preside Florentino Pérez se estrena de este modo entre las compañías con calificación de investment grade: BBB a largo plazo y A2 para la deuda a corto plazo.

Standard & Poor's otorga la triple B a compañías estables con adecuada capacidad de pago, pero sujetas a posibles cambios económicos adversos.

El balance de ACS ha obtenido la confianza de la mayor agencia de rating del mercado tras un severo recorte de deuda. Solo en 2016 el grupo rebajó un 53% la deuda neta, hasta los 1.214 millones o 0,6 veces su ebitda. La posición de endeudamiento era de 2.624 millones al cierre de 2015 y de casi 5.000 millones a finales de 2012. El notable desapalancamiento se ha producido a pesar de las inversiones en las constructoras Hochtief y Leighton, y gracias a notables desinversiones como la salida de Iberdrola o la venta de la filial de servicios Urbaser.

El conglomerado podría tantear ahora el mercado de deuda corporativa en busca de rebajar su exposición a la financiación bancaria. Desde la dirección de ACS no se descarta salir en busca de la nota de una segunda agencia. La clave está en seguir reduciendo costes financieros.

La mayor firma española de infraestructuras y uno de los líderes mundiales, con un objetivo de facturación de 35.000 millones en este 2017, prevé un incremento del 10% de media anual en producción en los dos próximos años. En términos de beneficio el reto es alcanzar este año un alza del 7% al 10% excluido el efecto de la venta de Urbaser en 2016. Esta proyección, lanzada por Florentino Pérez tanto en la presentación de los resultados de 2016 como en la junta de accionistas celebrada la semana pasada, acercaría el resultado neto de 2017 a los 825 millones de euros. El resultado neto parte de los 751 millones declarados en 2016 y está lejos aún de los 1.000 millones que ACS tiene como meta desde pasados ejercicios.

Volumen y diversificación

En el examen a ACS, Standard & Poor's ha valorado la dimensión del grupo, su diversidad geográfica y su capacidad para implementar proyectos grandes y técnicamente complejos, lo que ayuda a "compensar la típica alta volatilidad y las bajas barreras de entrada en el negocio de la construcción", ha explicado la compañía. La agencia también ha sentenciado que la exposición al riesgo país de ACS es más bien limitada al operar esencialmente en países desarrollados, donde el marco legal, político y operativo es más estable y predecible que en los mercados emergentes.

Normas