Infraestructuras

ACS eleva un 3,5% el beneficio, hasta los 751 millones

El grupo reduce un 53% la deuda neta, hata los 1.214 millones o 0,6 veces su ebitda

La nueva normativa fiscal española impacta con 155 millones de provisión

Evolución de ACS en 2016 Ampliar foto

Las cuentas de ACS se han visto golpeadas el año pasado por efectos como los tipos de cambio (el peso mexicano se devaluó un 17%), la venta de la división de renovables en 2015 o la reforma fiscal en España (Real Decreto Ley 3/2016), que suprime la práctica de deducción que permitía reducir la carga de impuestos cuando existen participadas con pérdida de valor o en números rojos. Por este último capítulo ACS ha provisionado 155 millones. Con todo, las ventas cayeron un 4% (2,7% en términos comparables), hasta los 31.975 millones; el ebitda sufrió un descenso del 5,5%, bajando a 2.023 millones (2,6% en términos comparables), y el beneficio neto sube de 725 a 751 millones, lo que supone un incremento del 3,5% (alza del 4% teniendo en cuenta el mismo perímetro de consolidación).

La mejora en el rendimiento neto se debe, entre otras cosas, a la reducción del 25% en los gastos financieros, partida que se busca bajar de nuevo. También se han recortado los gastos de explotación (23.738 millones) en un 3% y los de personal (6.752 millones) casi en un 5%.

El incremento en el rendimiento neto se debe, entre otras cosas, a la reducción del 25% en los gastos financieros, partida que se busca reducir de nuevo.

Y es que el ajuste de deuda sigue estando en el centro de la estrategia de ACS, que declara 1.214 millones al cierre de 2016, frente a los 2.624 millones de 2015 y la posición de casi 5.000 millones con que culminó 2012. Otro hecho que ha mantenido el resultado ha sido el de la venta de la filial de servicios Urbaser, con plusvalías por 357 millones que han compensado las citadas provisiones por la reforma fiscal en España y el deterioro de distintos activos financieros.

El conglomerado que preside Florentino Pérez ha explicado al cierre del mercado que ha notado en 2016 un descenso en la actividad de construcción de la filial Cimic en Australia, con la finalización de grandes proyectos de gas natural licuado en la primera mitad de 2015, así como el continuado desplome de la actividad de obra civil en España y una ralentización en el ritmo de trabajo del área de servicios industriales en México, donde impacta la crisis del precio del petróleo. “En ambos mercados las señales de recuperación mostradas en el último trimestre confirman la tendencia al alza prevista para el ejercicio 2017, con crecimiento significativamente mayores que en otros mercados”, ha explicado ACS en un comunicado.

La constructora ficha a una ex consejera de la CNE

El consejo de ACS ha cubierto la baja que dejó la dimisión de  Pablo Vallbona Vadell con el nombramiento de la experta en energía Carmen Fernández Rozado. La nueva consejera independiente de ACS fue consejera de la Comisión Nacional de la Energía a instancias del PP.

En el caso de Cimic, su actividad crece un 16,7% en el segundo semestre de 2016 frente a la primera mitad del año. Y los negocios de construcción en Estados Unidos evolucionan con un crecimiento del 8,5% el pasado ejercicio, mientras la pata constructora de ACS facturó un 12,7% menos en España.

El 46% de la facturación del grupo procede de Norteamérica, por un 26% del área Asia-Pacífico. La recuperación del pulso en ambos mercados es clave para el futuro del grupo español, que debe al mercado doméstico exclusivamente un 13% de la cifra de negocio.

  • Reserva de contratos

Con una cartera de 66.526 millones, un 12,9% superior a la presentada hace un año, se asegura que el crecimiento en los próximos años está garantizado.

Por divisiones, Construcción mejora un 2,2% su contribución al beneficio neto, con 311 millones gracias a la mayor eficiencia de Hochtief y al incremento de la participación en la germana. ACS mantiene el margen bruto del 5,8% en esta actividad.

Servicios Industriales gana un 3% menos, bajando a 305 millones, descontada la venta en 2015 de los activos renovables por la citada ralentización del negocio en México y una menor inversión en activos energéticos en España. Y el área de Servicios mejoró su contribución al resultado del grupo en un 15%, llegando a los 84 millones.

Dragados marca el ritmo al resto de constructoras del grupo

ACS ha mantenido su margen bruto de explotación por encima del 6%, en concreto lo sitúa en un 6,3%, y ha podido sostener el de su negocio de construcción en el 5,8%. Entre las filiales dedicadas a la obra civil destaca la española Dragados, cuyo margen bruto de explotación en 2016 calca el 7% logrado en 2015 tras aumentar un 2% las ventas. La constructora que dirige Ignacio Segura sigue siendo la más rentable de ACS pese al incremento de su exposición al mercado norteamericano, donde reconoce márgenes "más ajustados".

Hochtief mejora ligeramente del 5,4% a un 5,5%, mientras evoluciona con mayor visibilidad a nivel de ebit, donde el margen sobre ventas pasa del 3,3% al 3,9% (5,1% en el caso de Dragados).

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