Airbnb tendrá que pagar un 21% de sus ingresos en Italia al fisco

El responsable tributario será el intermediario que comercialice pisos turísticos

En Francia los propietarios están obligados a tributar todos sus ingresos

Turistas en el Coliseo de Roma.
Turistas en el Coliseo de Roma.

El cerco legislativo se estrecha sobre Airbnb. Frente al vacío legal que existe en España para regular el fenómeno de la economía colaborativo, otros países están tratando de regularlo. El último ha sido Italia, que ha incluido en un real decreto publicado el pasado 24 de abril un artículo para regular los alquileres con una duración inferior a treinta días.

La principal novedad de la medida es que se establece una tasa del 21% sobre los ingresos que obtengan los particulares o las plataformas que comercializan esos pisos, como Airbnb o HomeAway. En el segundo caso, el decreto establece que el responsable tributario es el agente que comercializa bien de forma directa o a través de una plataforma. Dicho de otra manera que las plataformas estarán obligadas por ley a recaudar y pagar por los rendimientos que obtengan sus huéspedes.

Para Ramón Estalella, secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), la decisión es un hito más que muestra el camino a la Administración española de lo que debe hacer. “Con esta decisión se grava la actividad y se hace responsables a las plataformas. No vamos contra el comercio electrónico; vamos contra la economía sumergida”, subraya Estalella, que muestra su indignación con el Ejecutivo por haber rechazado en el Senado una proposición de Podemos para regular la economía colaborativa. “La proposición pedía que las plataformas cedieran sus datos a la Agencia Tributaria, que las viviendas estuvieran registradas y que se endureciera el control sobre las socimis y sus ventajas fiscales. Los hoteleros estamos de acuerdo con todas ellas”.

Italia sigue la estela de Francia, que ya legisló en 2016 con la ley Lamoire, en la que estableció el criterio de tributación para aquellos particulares que comercializaran sus casas a través de esas plataformas. Para los que ingresarán menos de 23.000 euros al año, se considerarían rendimientos del IRPF y deberían tributarse como tales. Superado ese umbral, pasarían a ser considerados como rendimientos de actividades económicas. El tipo medio del impuesto de Sociedades en Francia es el más elevado en la UE, con un gravamen del 38%.

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