Bebidas

Coca-Cola reconoce que la presión sobre el azúcar podría deteriorar sus resultados

European Partners destaca este hecho entre sus riesgos

Prevé reformular su empaquetado y el contenido de calorías

Botellas de Coca-Cola.
Botellas de Coca-Cola.

Coca-Cola European Partners reconoce que la presión sobre las bebidas azucaradas puede suponer un deterioro de su negocio durante un futuro cercano. La compañía asegura en un informe que entre los principales riesgos para la compañía está la "negativa percepción de la categoría" y "una falta de alineamiento entre el portafolio y las preferencias de los usuarios".

En concreto, el grupo de embotelladoras europeas de Coca-Cola, asegura que la categoría se encuentra cada vez más presionada por el uso de azúcares y edulcorantes que están bajo el escrutinio de las autoridades de salud pública y los Estados, quienes están anunciando impuestos para el consumo de de este tipo de productos.

"Esto nos expone al riesgo de no ser capaces de responder a esta percepción negativa o hacer evolucionar nuestro portafolio tan rápido como para satisfacer los cambios en las preferencias de los consumidores", señaló la compañía en el documento que ha sido publicado en la CNMV. El grupo reconoce en dicho escrito que las preferencias de los clientes pueden irse hacia segmentos de bebidas con menor valor y "se podría sufrir un declive en el volumen de ventas, lo que podría impactar en nuestros resultados financieros y en el comportamiento del negocio".

Para intentar aliviar esta presión, la compañía asegura que está trabajando en mejorar su posición ante la negativa visión sobre el azúcar. Según apunta la empresa en el citado escrito,se está trabajando en la reducción del contenido calórico de sus productos.

Esto afectará a la política de producto y de empaquetado, un campo en el que se trabaja en la innovación y reformulación de los modelos actuales. Esto conllevará que la empresa busque un nuevo mix de ventas en el que tenga un mayor peso los productos con menor contenido calórico, así como reducir el tamaño de su empaquetado.

Fuera de estos apartados, la empresa reconoce también que la presión de la competencia puede llevar a cambios en los precios que se traduzcan en una erosión de los márgenes. Por otro lado, la empresa enmarca en los riesgos la posible caída de ventas por culpa de la situación económica, así como el impacto del brexit sobre las divisas. No en vano, el Reino Unido es su tercer mercado en importancia por volumen de ventas.

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