Santander amansa sus problemas

Por primera vez en mucho tiempo Brasil, Reino Unido y España están yendo bien

Su modelo de negocio, que trata de evitar la volatilidad, parece bueno en este momento

Banco Santander
Sede de Santander en Londres (Reino Unido).

La expansión de Santander implica que los inversores estén acostumbrados a estar a las duras y a las maduras. Por primera vez en mucho tiempo, no tienen que hacerlo. El crecimiento de las ganancias del primer trimestre, del 14%, ha superado las estimaciones de los analistas. Además, los problemáticas trillizas Brasil, España y Reino Unido se están comportando bien, aunque la felicidad sea frágil.

Sus tres principales mercados suponen el 58% de las ganancias del banco. En Brasil aumentaron un 38% en el primer trimestre a pesar de la severa recesión. El recorte de los tipos de interés ha venido bien los préstamos. Eso es positivo para Santander, pero con cautela. Algunos de los beneficios no provienen de la recuperación económica, sino de las empresas que intentan protegerse de los giros del mercado, y la suposición de Santander de un crecimiento del 0,7% del PIB está en la parte alta de las previsiones.

España, que supone la mayor parte de los depósitos, no es ni mucho menos tan importante en términos de resultados. Los consumidores y las empresas siguen reduciendo la deuda. Pero los niveles de préstamos tóxicos y la cantidad de beneficios que Santander pone a un lado para cubrirlos están cayendo de forma constante, y el banco está compensando los menores ingresos crediticios con un crecimiento del 8% en las comisiones. Gran Bretaña, por su parte, podría convertirse en un problema, pero aún no lo es. El brexit aún no ha tenido todavía mucho impacto, aunque Santander está prestando con menos fuerza que sus rivales. La cantidad que provisiona para cubrir los malos prestatarios es pequeña, pero está aumentando drásticamente.

El modelo de negocio del banco, básicamente préstamos y depósitos en lugar de banca de inversión, es por naturaleza un intento de evitar el melodrama y la volatilidad en lugar de enfrentarse a ellos. En este momento, parece un buen negocio –y por eso las acciones han aumentado de0,8 veces su valor tangible previsto, en el verano pasado, a 1,4 veces. Ana Botín merece crédito por equilibrar un banco que abarca una recesión, un a recuperación y el brexit, pero es difícil justificar mucho más.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.


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