El drenaje de liquidez de China causa recelos entre los inversores

El banco central está subiendo los tipos para atacar a los especuladores

Sede del Banco Popular de China, en Pekín.
Sede del Banco Popular de China, en Pekín.

El mercado de dinero chino tiene un problema de confianza. El banco central está subiendo los tipos y drenando liquidez para atacar a los especuladores, y los inversores institucionales, ansiosos, están haciendo menos operaciones entre ellos.

El vasto mercado interbancario ya se había encogido antes, sobre todo en junio de 2013. Luego, el Banco Popular de China (PBOC) dejó que la liquidez se agotara, para refrenar la desbocada actividad de la banca en la sombra. Los prestatarios, desesperados, pagaron hasta un 30% por pedir prestado a un día. El movimiento sacudió a los inversores globales y afectó al mercado de valores. Desde entonces, ha habido minicrashes similares de forma regular.

El PBOC se ha embarcado en un experimento similar: quiere absorber otro exceso de liquidez tras el auge del crédito de 2016. También están restringiendo el uso por parte de los prestamistas de herramientas de la banca en la sombra para financiarse.

El jueves, el PBOC inyectó dinero al mercado a través de operaciones de mercado abierto después de abstenerse durante casi tres semanas, una postura inusualmente dura. También ha elevado los objetivos de tipos a corto plazo y ha endurecido las normas sobre colaterales. La presión provocó otro repunte de tipos a finales de marzo.

Eso está afectando a los pequeños prestamistas, que dependen principalmente de las partidas fuera de balance para los beneficios, y las llamadas “instituciones financieras no bancarias” que venden productos de gestión de patrimonio (WMP), que suponen el 80%-85% del mercado de recompra de bonos.

La subida de los costes de financiación reducirá los beneficios del sector financiero chino –un peso pesado de la Bolsa. El mayor riesgo, sin embargo, es para los mercados de crédito. Si los pequeños emisores de WMP –muchos de los cuales se venden a ahorradores comunes– no pueden obtener nuevos fondos, comenzarán a declarar impagos. Los prestatarios corporativos, incapaces de prorrogar los préstamos, incumplirán los pagos de bonos.

El crédito productivo que quiere alentar el PBOC podría replegarse. Sería un dolor de cabeza tan grave para el banco como el de 2013.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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