Operación urbanística

Sin lágrimas por el ‘Eurovegas’ de Cordish

Los responsables de Cordish viajan a Madrid para intentar ‘resucitar’ el complejo de ocio y casinos. La Comunidad acaba con el megacomplejo por las dudas sobre su viabilidad

Eurovegas

Hipótesis ficticias: ¿Qué hubiera sucedido si Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, hubiera rechazado el conocido como nuevo Eurovegas? ¿Y si el protagonista de la negativa hubiese sido Podemos en vez del PP? Probablemente habríamos visto lágrimas, quejas, acusaciones de una oportunidad perdida en la inversión multimillonaria para España. El eterno Bienvenido Mister Marshall que acecha a nuestro país. Pero en esta ocasión nadie parece salir en tromba a defender el proyecto frustrado de la estadounidense Cordish.

No hace mucho que el PP acusó a Carmena y a su equipo de Ahora Madrid de espantar la inversión inmobiliaria que venía del exterior debido a la frustrada rehabilitación del Edificio España por parte del grupo chino Dalian Wanda. La realidad que escondían los populares en su férrea actividad de oposición es que la iniciativa del inversor asiático se saltaba la normativa. El magnate Wang Jianlin, accionista también del Atlético de Madrid, aseguró en la televisión de su país que había sufrido las consecuencias de la democracia occidental. Alguien le había prometido que no tendría problemas con las obras. Pero se encontró con la tozuda realidad legal: las fachadas estaban protegidas y no se podía saltar la legalidad demoliendo el histórico rascacielos, algo que recordó la Comisión de Patrimonio Local, donde además del Consistorio encabezado por Carmena se sientan los responsables de la Comunidad de Madrid de Cristina Cifuentes.

Ni en ese caso el Gobierno regional pensó en saltarse las normas ni ahora ha visto la conveniencia de premiar el proyecto Live Resorts Madrid, que contaba con instalaciones de juego, hoteles y ocio, con las exenciones tributarias que pedía la empresa.

Cifuentes tumba el proyecto al no otorgarle la autorización de Centro Integrado de Desarrollo. Sin ese permiso, la iniciativa que llevaba –supuestamente– una lluvia de 2.200 millones a Torres de la Alameda está muerta. Esa figura jurídica conlleva importantes ventajas para el promotor, como un tipo impositivo rebajado del 10%, la construcción en cualquier tipo de suelo y una única licencia para todas las actividades.

La Comunidad –que recordó este lunes que la decisión es firme– tras analizar la documentación de la empresa concluyó que el proyecto era inviable. Primero, porque supondría un gasto público de 340 millones en infraestructuras de carreteras y un apeadero ferroviario, y segundo, y tal vez más importante, porque tenía serias dudas sobre que el macrocomplejo realmente fuese a concretarse. Según el Ejecutivo regional, Cordish solo garantizaba la parte central de la primera fase, con 500 millones de euros, lejos de la megainversión que hubiera justificado este tipo de autorización administrativa.

La empresa aseguró en la presentación en diciembre que no solicitaban nada a las Administraciones –ni ayudas ni infraestructuras– y lo volvió a reiterar el sábado tras encontrarse con la negativa. Directivos de Cordish volaban este lunes a Madrid, según fuentes de la empresa, para encontrarse con los responsables del Gobierno de Cifuentes. Viajan con la idea de explicar su intención de continuar con el proyecto. Aseguran que mantienen el interés y que el Ejecutivo “no ha entendido la documentación”. Pero la comunidad lo da por muerto. Si la promotora de Baltimore quiere levantar Live Madrid Resorts deberá volver a presentar otro proyecto.

De hecho, Engracia Hidalgo, la consejera de Economía, aseguró este lunes a la prensa que su departamento había enviado una carta a la compañía americana en febrero explicando sus requerimientos adicionales y denunció que Cordish “nunca contestó”. Sin embargo, la empresa afirmó haber contestado:  "El grupo contesto utilizando la contestación al tercer requerimiento tres días después.

Los directivos de The Cordish Companies consideran que debe tratarse de un malentendido o confusión idiomática/cultural o que la consejera no fue informada de esta respuesta", apuntaron. Las versiones de las dos partes son diametralmente opuestas. De momento, no se puede conocer toda la verdad porque hay un acuerdo de confidencialidad exigido por el promotor sobre la documentación.

El problema para Cordish es que en Madrid llueve sobre mojado tras el fracaso del Eurovegas del magnate del juego Sheldon Adelson en Alcorcón. Además del espejismo de otros megacasinos como Reino de Don Quijote (Ciudad Real); el de Wanda en la Operación Campamento; el de Leisure Development en Los Monegros, y el BCN World de Enrique Bañuelos.

Solo Ciudadanos ha dicho que solicitará explicaciones de Cifuentes en la Asamblea de Madrid, tras recordar que la presidenta se mostró muy satisfecha cuando se anunció la supuesta inversión. Pero previsiblemente ni PSOE –contrario al frustrado megacasino de Adelson– ni Podemos vayan a soltar ni una lágrima por un modelo de desarrollo basado en casinos, que ha tenido una fuerte contestación en la izquierda y en la ciudadanía. La lógica acompaña al Gobierno regional: no se debe comprometer dinero público ni dar ventajas a un proyecto que puede quedarse en un enorme mamotreto. Y es que la viabilidad futura, como recuerdan los expertos inmobiliarios, no estaba garantizada ya que había que crear la demanda de juego, resorts y ocio en un paraje en medio de la nada.

Solo el alcalde de Torres de la Alameda (PSOE) ha lamentado que la supuesta lluvia de millones vuelen de su pueblo. Igual que el alcalde encarnado por Pepe Isbert en la película de Berlanga.

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