Política monetaria

¿El próximo paso de Draghi? El BCE seguirá a la defensiva pese al alza de la inflación

Unanimidad entre los analistas: no se esperan novedades en la cita de la autoridad monetaria el próximo jueves

El presidente del BCE, Mario Draghi, y su homóloga en la Fed, Janet Yellen.
El presidente del BCE, Mario Draghi, y su homóloga en la Fed, Janet Yellen. REUTERS

Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), mantendrá los tipos de interés y su política expansiva este jueves, unos días antes de que al otro lado del Atlántico la máxima responsable de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Janet Yellen, vuelva a subirlos (según ella misma ha adelantado). La divergencia entre ambos bancos centrales es más evidente que nunca, y pese a que en Europa la inflación ya ha alcanzado el objetivo del BCE al subir en febrero al 2% y los datos macroeconómicos son buenos.

Pero los expertos sostienen que Draghi está más pendiente ahora de las incertidumbres políticas que del nivel de los precios, cuyo repunte por encima de las expectativas debido sobre todo a la energía es para muchos coyuntural. "La tasa de inflación se situó en el 2% en febrero tras el 1,8% de enero. Es el récord más alto desde enero de 2013. La inflación subyacente es estable en el 0,9%. Esto significa que la energía es el principal impulsor de la mayor tasa de inflación", explica Philippe Waechter, economista jefe de Natixis AM, que asegura que Draghi no moverá ficha.

Un año con los tipos en el cero

Hace ahora justo un año que el BCE recortó los tipos de interés del 0,05% al mínimos histórico del 0%. La rebaja del precio oficial del dinero vino acompañada de un arsenal de medidas no convencionales, como el aumento de la compra de bonos, para inyectar más liquidez al sistema y reforzar la recuperación económica. Por aquel entonces la inflación de la zona euro se situaba en territorio negativo. El efecto a lo largo de los meses ha sido el recorte sin miramientos de las remuneraciones al ahorro y una intensa caída del euríbor a 12 meses (el que se toma como referencia en las hipotecas) en el lado negativo. Con el ‘brexit’ y la victoria de Donald Trump en Estados Unidos de por medio, a su vez la economía de la zona euro se ha fortalecido y la inflación ha escalado hasta los niveles considerados aceptables por el BCE –cerca del 2%-.

Tras decidir Mario Draghi en diciembre pasado extender el programa de compra de bonos hasta diciembre de 2017 (cuando la fecha de caducidad era este mes de marzo) pero reduciendo el ritmo de compra desde los 80.000 millones actuales a los 60.000 millones a partir de abril, el banquero italiano se ha mantenido firme en su intención de continuar con las medidas extraordinarias hasta que sea necesario. Sin embargo, algunos expertos consideran que ha comenzado el principio del fin de los estímulos. “Marzo de 2017 es el punto de inflexión hacia el repliegue del programa QE”, dice Manuel Ortiz-Olave, analista de Monex Europe, que admite no obstante que los mercados están preocupados por los riesgos políticos. “Si Le Pen no gana en Francia, la reducción de la incertidumbre sería agresiva y el BCE se podrá centrar en la inflación, de manera que la posibilidad de una subida de tipos en Europa comenzará a ser real”.

Se acercan las elecciones en Holanda, Francia y Alemania (solo estos tres países representan el 40% de la economía de Europa) y el avance de los partidos populistas, de ultraderecha y euroescépticos tiene en vilo a toda la región. Además, la primera ministra británica, Theresa May, ha manifestado que quiere activar la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) -el conocido como brexit- este mismo mes.

“Las incertidumbres políticas que generan las distintas elecciones generales que se van a celebrar en los próximos meses en Europa, el brexit y la ‘crisis griega’ son factores que entendemos harán que el BCE se mantenga a la defensiva a pesar de la incuestionable mejora económica que está experimentando la región del euro”, señalan en Link Securities, donde creen que el BCE se mostrará “continuista” sin dar pistas sobre cuándo tiene previsto comenzar a retirar sus estímulos monetarios.

El calendario político es intenso. Holanda acude a las urnas el 15 de marzo y el partido PVV de extrema derecha encabezado por Geert Wilders va por delante en las encuestas. Con todo, desde la gestora holandesa Robeco no ven probable que en las elecciones se produzca un golpe de efecto tipo brexit y Trump. “El nacionalista Geert Wilders es poco probable que plantee una seria amenaza. Los holandeses no tienen el mismo sentimiento anti-UE que los británicos”, apuntan.

Después, las elecciones presidenciales de Francia se realizarán en primera vuelta el 23 de abril.  Los últimos sondeos situaban por primera vez al candidato de centro-izquierda, Emmanuel Macron, por delante de la ultraderechista Marine Le Pen con un 27% de los votos frente a un 25% de la candidata de Frente Nacional. Por otro lado, el candidato de Les Republicans (antiguo UMP, derecha), François Fillon, afirmaba ayer que no ve razones para retirarse de su carrera hacia la presidencia.

Y ya el 24 de septiembre, Alemania afronta unos comicios muy reñidos entre la canciller Angela Merkel y el líder de Alternativa para Alemania (AfD), Frauke Petry.

Como siempre, los inversores escudriñarán cada palabra que pronuncie Draghi en la rueda de prensa posterior a la decisión sobre los tipos. Ahí se podrá averiguar el grado consenso en las filas del BCE en cuanto a la normalización de la política monetaria. A juicio de Andbank, lo que sí hay es “base creciente para que el BCE mejore su cuadro macro y, desde el verano, tras las elecciones francesas, empiece a debatir abiertamente el tapering, con la vista puesta en llevarlo a cabo en 2018”.

Desde Bank of America Merrill Lynch señalan que "la actual tregua entre los 'halcones' y las 'palomas' se reflejará en un tono dovish de Draghi y después del verano un debate apropiado sobre la posición monetaria será inevitable". Prevén que en ese momento la inflación se mantenga no muy lejos del 1% y que la discusión sea "difícil".

Coincidiendo con las elecciones holandesas, el día 15 de marzo es el día de la Fed. Y Yellen no solo anticipó ya la subida de tipos de marzo sino que también dejó la puerta abierta a tener que realizar más aumentos de los inicialmente planeados para este año. Los futuros de los Fed Funds descuentan una probabilidad de subida del 96% para el 15 de marzo. Además, se espera que los datos del mercado laboral estadounidense que se conocerán en los próximos días refuercen la idea del incremento de los tipos en EE UU.

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