Test de estrés

El BCE examinará la resistencia de la banca al riesgo con tipos al -2%

Los resultados servirán para pedir más capital a las entidades más débiles

Vista de la escultura del euro  frente a la antigua sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania.
Vista de la escultura del euro frente a la antigua sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania. EFE

El BCE comunicó ayer a la banca que analizará cómo afectan los cambios en los tipos de interés a sus carteras de inversión. Los resultados se darán a conocer en julio. Para comprobar la resistencia de las carteras de las entidades aplicará una rebaja de los tipos de 200 puntos básicos, es decir, con tipos negativos del 2%.

El Banco Central Europeo comenzó ayer a analizar cómo afectan los cambios en los tipos de interés a las carteras de inversión de los bancos que supervisa directamente, es decir a unas 130 entidades financieras, con las que el BCE mantuvo ayer una conferencia telefónica.

El BCE informó de que el ejercicio se centra en el efecto de las variaciones de los tipos de interés empleando escenarios establecidos por el comité de supervisión bancaria de Basilea en 2016. Los resultados se usarán en el proceso de revisión y evaluación supervisora. En un comunicado del organismo que preside Mario Draghi asegura que no se esperan cambios en los requerimientos agregados de capital como resultado del ejercicio que se acaba de iniciar.

“La finalidad de esta prueba de resistencia es proporcionar al BCE información suficiente para conocer la sensibilidad de los activos y pasivos incluidos en la cartera de inversión de una entidad y de sus ingresos netos por intereses a variaciones hipotéticas de los tipos de interés”, según recoge el comunicado del Banco Central Europeo.

Si las demás condiciones se mantienen constantes, no se esperan cambios de las exigencias globales de capital –requisitos y directrices– de las entidades como resultado del ejercicio. Los supervisores del BCE aplicarán seis perturbaciones hipotéticas de tipos de interés recogidas en las normas de Basilea (abril de 2016).

Estos escenarios de perturbación consideran diversas variaciones del nivel y la forma de la curva de tipos de interés, y proporcionan a los supervisores información sobre cómo se verían afectados el valor económico de los recursos propios y las proyecciones sobre los ingresos netos por intereses en cada uno de los escenarios. Pero, añade el BCE, “estas perturbaciones no deben entenderse como proyecciones realistas de la evolución de los tipos de interés en la zona del euro”.

El Banco Central Europeo pretende así conocer cómo se encuentra la resistencia de las carteras de las entidades financieras con unos tipos de interés más bajos que los actuales, pero también más altos. De hecho, las prueba más drástica, explican fuentes financieras, será el estrés de estas carteras con una rebaja de los tipos de interés de 200 puntos básicos, es decir, a un tipo de interés del -2%. En la actualidad los tipos de interés que aplica el BCE están en el 0% y el tipo de depósito al -0,4%.

La idea es que el 5 de abril las entidades hayan entregado al BCE sus datos en sus planillas para que este organismo realice el estrés entre abril y junio. El objetivo es que el próximo mes de julio se comuniquen los resultados de dicho examen, que puede llevar a alguna entidad a incrementar su colchón de capital entre octubre y noviembre.

Estos test los realiza el BCE en solitario y son anuales. Mientras que los exámenes que realiza el BCE junto con la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) se llevan a cabo cada dos años y no será hasta el próximo ejercicio cuando se llevará a cabo el siguiente. Según explicó ayer el BCE a las entidades financieras las carteras que analizará y estresará corresponderán al cierre del ejercicio de 2016, y los datos que aportarán sobre la salud de las entidades será menos que los proporcionados un año antes.

El objetivo es que los resultados agregados de las entidades se comuniquen por países para conocer cómo está la salud financiera de cada país en general. Mientras que los resultados individuales servirán al BCE para comprobar el perfil de riesgo del banco, la gestión de riesgos y sistemas de mitigación de riesgos, y su planificación de capital y para revisar y fijar sus necesidades de capital conocido como SREP. Su propósito fundamental es asegurar que las instituciones disponen de medidas adecuadas, estrategias, procesos y mecanismos, así como el capital y la liquidez para garantizar una buena gestión y cobertura de sus riesgos.

Los últimos test de estrés que realizaron conjuntamente la EBA y el BCE se publicaron el 29 de julio de 2016. En ellos, los dos supervisores coincidieron en que los resultados a los que se sometieron 51 bancos europeos fueron buenos.

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