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El caso Mike Flynn apunta al jefe Trump

En empresas como Well Fargo, el CEO no se enfrentó a las irregularidades de sus subalternos de forma decidida

Mike Flynn (izquierda) y Vladimir Putin, en un evento organizado por Russia Today en Moscú en 2015.
Mike Flynn (izquierda) y Vladimir Putin, en un evento organizado por Russia Today en Moscú en 2015.

El escándalo por las mentiras del consejero de seguridad nacional de EE UU, Mike Flynn, sobre sus relaciones con Rusia apunta a un problema: el estilo de gestión del jefe. Donald Trump se jacta de ser un líder decidido, como cuando despedía a los concursantes del reality show The Apprentice, pero ha actuado con deplorable lentitud. Horas antes de que Flynn renunciara, había sido defendido por la consejera de la Casa Blanca Kellyanne Conway y por el vicepresidente, Mike Pence. Sin embargo, hace unas semanas la ex fiscal general Sally Yates notificó a la Casa Blanca que Flynn era vulnerable a chantaje porque mintió al negar haber hablado sobre sanciones con el embajador ruso Sergey Kislyak en diciembre.

No es tan diferente de lo que sucedió en Wells Fargo, el segundo banco más grande del país, el año pasado. Wells sabía desde hacía años que miles de empleados habían creado cuentas falsas de clientes para cumplir con los objetivos de ventas. Sin embargo, el CEO John Stumpf declaró ante el Congreso mal preparado, y renunció poco después.

El incidente ha amplificado aún más el desorden que rodea a la administración de EE UU, formada por personal inexperto

El caso Flynn ha amplificado aún más el desorden que rodea a la administración Trump, formada por personal inexperto. Eso se refleja en la suspensión del veto migratorio, o en las preocupaciones sobre seguridad que provocan las imágenes publicadas en Facebook de la reunión improvisada por Trump y el primer ministro japonés Shinzo Abe en torno a una prueba de misiles de Corea del Norte, en el club Mar-a-Lago del magnate.

Los jefes de las empresas acaban asumiendo la responsabilidad de las irregularidades de sus subalternos. Trump tendrá que resolver las cuestiones acerca de quién sabía qué sobre las relaciones rusas de Flynn, y cuándo, si quiere evitar otra distracción que le impida cumplir las promesas económicas que le dieron la victoria.

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