Editorial

España tiene tareas pendientes

Las previsiones de invierno de la Comisión Europea sitúan a España a la cabeza de Europa en cuanto a crecimiento tanto este año como el que viene, pero auguran que incumplirá los objetivos de déficit fiscal, lo que hará necesario un ajuste adicional de 11.000 millones de euros en dos años. Según Bruselas, la economía española avanzará un 2,3% en 2017 y un 2,1% en 2018, por debajo de las estimaciones que presentó el Gobierno el pasado octubre a la CE. Ello parece indicar que la favorable coyuntura que ha acompañado a la recuperación española hasta ahora comienza a mostrar grietas y a ralentizar el ritmo de crecimiento. Además, las cifras de Bruselas auguran una reducción del desempleo más lenta que la prevista por el Gobierno y un repunte en los precios que situará a España con una inflación tres décimas superior a la de sus socios de la zona euro. Para realizar ese ajuste de 11.000 millones de euros España necesita recomponer los ingresos vía impuestos, dado que las últimas subidas aprobadas al final del pasado año –en el Impuesto sobre Sociedades, el tabaco y el alcohol– no han sido suficientes para que Bruselas de credibilidad a las estimaciones españolas. Existen también tareas pendientes en cuanto a liberalización de la economía –el mercado de servicios profesionales, por ejemplo– y en cuanto a reducción del gasto público, como la reforma de la Administración Pública, que es urgente acometer.

 

 

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