Editorial

Ladrillo nuevo con más transparencia

El paso adelante que han supuesto las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria, las socimis, en la regeneración, recuperación, desarrollo, transparencia y modernización del sector inmobiliario tras la durísima crisis que asoló esta actividad está abriendo caminos más allá del negocio convencional. Ahora, de la mano del Mercado Alternativo Bursátil (MAB), nace un nuevo segmento destinado a promotores y sociedades que cuentan con fondos, pero aún no con activos para desarrollar su negocio. Serán las llamadas “socimis en desarrollo”, una figura novedosa en España, pero que también bebe en las fuentes de los real estate investment trust estadounidenses (reits) o de las sociétés d’investissement immobilier cotées francesas (siic) francesas, con la filosofía básica de que la inversión en bienes inmuebles sea accesible al pequeño inversor y con un elevado grado de transparencia. Se considera socimis en desarrollo a aquellas con más del 30% de sus activos en caja y sin invertir, o en suelo, una información básica para que el inversor sepa a qué atenerse. Bienvenida sea toda nueva dosis de transparencia. Pero lo que subyace en el fondo de ese nuevo concepto es que el caudal financiero está fluyendo con generosidad hacia el sector inmobiliario, algo que aconseja estimular el diseño de nuevas fórmulas de inversión orientadas también a otras actividades y no solo al ladrillo.

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