Banca

Saracho planea vender TotalBank, la banca privada y otros activos de Popular

El nuevo presidente quiere esquivar una nueva ampliación a medio plazo en Banco Popular

Banco Popular
El aún presidente del Banco Popular, Ángel Ron (d), junto al consejero delegado de la entidad, Pedro Larena (i) EFE

La presión de los bancos de inversión para que el nuevo presidente de Popular, Emilio Saracho, proponga otra ampliación de capital en los próximos meses sube. Pero varias fuentes financieras aseguran que Saracho tiene previsto antes vender TotalBank, la filial estadounidense de Popular, la división de banca privada de la entidad e impulsar la venta de ladrillo con la creación de socimis u otras empresas con otros socios.

El nuevo presidente de Banco Popular tiene una ardua tarea por delante para intentar recuperar la robustez que un día tuvo esta entidad financiera. A la presión de los bancos de inversión para que acometa una nueva ampliación de capital de unos 3.000 millones de euros, se le suma la incansable ascensión en el capital de los fondos especulativos. Las posiciones cortas, de hecho, han vuelto a recuperar en las últimas semanas peso y ya suman el 9,88%, por encima del 8,78% de hace 18 días.

Pero Saracho, coinciden varias fuentes financieras, no tiene en mente abordar a medio plazo una nueva ampliación de capital y volver a castigar a los accionistas de la entidad, que ya tuvieron que asumir una ampliación por 2.500 millones de euros en mayo (en cuatro años ha inyectado 5.450 millones). Prefiere sacar del cajón los planes para vender una serie de activos del banco que quedaron paralizados ante las luchas internas del consejo y, sobre todo, ante los cambios de gestores (primero el consejero delegado, y más tarde su presidente, Ángel Ron, al que sustituirá Saracho).

De momento, la filial de Estados Unidos, TotalBank, ya cuenta con varias ofertas sobre la mesa. Popular comenzó a tantear el mercado para su venta el pasado verano. El consejero delegado, Pedro Larena, y Ron, ya defendieron el pasado 3 de febrero en la presentación de resultados de 2016 de Popular que el banco tiene palancas para generar capital, como la venta de negocios no estratégicos, que generarían 100 puntos básicos, la venta de autocartera y la reducción de minusvalías de renta fija, que permitirían generar otros 105 puntos básicos, además del refuerzo por la generación de beneficios, que le aporta 22 puntos básicos. Estas operaciones, además de reducir presión en los ratios de capital, permitirían general plusvalías, según las mismas fuentes financieras.

El banco también tiene sobre la mesa la venta de la pequeña filial de Portugal, ahora integrada en España, y el incipiente negocio de México, más complicado de colocar a un tercero.

Otro de los activos que Popular tiene la intención de volver a reactivar su venta es su división de banca privada, paralizada cuando Lareno tomó las riendas y fue nombrado consejero delegado. Esta división, en la que Popular cuenta con un 51%, tenía un precio de unos 200 millones de euros en mayo del pasado año.

Pero estas no son las únicas palancas con las que cuenta Saracho para esquivar una nueva ampliación de capital. Targobank (banco en el que tiene el 49% y Crédit Mutuel el 51%) puede ser otro activo en venta. Lo mismo sucede con la nueva sede del banco bajo la fórmula, con la que podría hacer una operación de sale & lease back (compra con arrendamiento). Los edificios susceptibles de protagonizar esta operación son los situados en la calle Juan Ignacio Luca de Tena (San Blas) y el Edificio Abelias, situado en el número 1 de la calle homónima. Saracho, además, está obsesionado con laminar lo antes posible el ladrillo que tiene en su balance Popular, unos 33.000 millones de euros que se comen los resultados positivos que aporta el negocio comercial.

De momento, el proyecto Sunrise, vehículo para desconsolidar unos 6.000 millones de euros en activos inmobiliarios está a la espera de que Saracho mantenga o no su constitución, aunque todo apunta a su reactivación.

El nuevo presidente tiene otras alternativas que ya ha puesto en marcha, como la creación de empresas o socimis con otros socios en los que agruparía activos inmobiliarios específicos para su venta o explotación, aprovechando el tirón del sector inmobiliario y del turismo, que vuelve a reclamar apartamentos en la costa.

Saracho, además, nombrará en breve a cuatro nuevos consejeros independientes tras la salida de otros tantos. Ana María Molins y Jorge Oroviogoicoiechea, no serán renovados, mientras que dos más dejarán su cargo voluntariamente.

Goldman Sachs cree que Popular ganará 603 millones en 2017

Popular cerrará el ejercicio 2017 con un beneficio neto de 603 millones de euros, según las estimaciones de Goldman Sachs, que, no obstante, contempla una serie de incertidumbres para el banco derivadas del proceso de sucesión abierto en la presidencia de la entidad.

En concreto, los analistas del banco de inversión señalan que la sustitución de Ángel Ron por Emilio Saracho al frente del banco puede traer incertidumbres en tres niveles: la posibilidad de cambios en el consejo de administración, potenciales modificaciones en el plan de negocio, objetivos y estrategia de ejecución, y la opción de realizar una nueva ampliación de capital o vender o fusionar la entidad.

Entre los riesgos a los que se enfrenta Popular este ejercicio, los expertos apuntan a la posibilidad de que el sector inmobiliario en España evolucione peor de lo esperado, que el crédito no crezca según lo previsto y/o que se produzcan cambios en la estrategia del banco con la llegada de Saracho en el primer trimestre del año.

Teniendo en cuenta estas claves, Goldman Sachs prevé que Popular cierre el ejercicio con un beneficio neto de 603 millones de euros, frente a las pérdidas de 3.485 millones de euros presentadas en 2016. 

Las previsiones del banco de inversión apuntan que la entidad podría comunicar el primer trimestre de 2017 un beneficio neto de 181 millones de euros, una cifra que se rebajaría hasta los 137 millones en el segundo trimestre. También contempla una beneficio de 174 millones de euros para el tercer trimestre y de 111 millones para el cuarto trimestre.

Además, sitúa el ratio CET1 de Popular en el 9,3% a cierre de año, frente al 8,2% registrado el ejercicio anterior, y un ROTE (rentabilidad sobre el capital tangible) del 6,9%. En cuanto al precio de la acción, apunta que podría alcanzar los 1,05 euros en los próximos 12 meses, con un potencial de revalorización del 20%, teniendo en cuenta que ahora cotiza por debajo del euro.

Con la vista puesta en los ejercicios 2018 y 2019, las previsiones ponen sobre la mesa un beneficio neto de 779 millones y de 874 millones, respectivamente. 

Banco Popular tuvo que realizar provisiones por 5.692 millones de euros al cierre de 2016 por dotaciones adicionales de crédito e inmuebles, cláusulas suelo y el deterioro del fondo de comercio de Targobank, lo que le llevó a presentar unas pérdidas de 3.485 millones de euros.

Sin embargo, durante la rueda de prensa de presentación de resultados, el consejero delegado de la entidad, Pedro Larena, se mostró confiado en que el banco “estará en positivo” en este año y podría estar en condiciones de pagar dividendo en los ejercicios 2017 y 2018.

El próximo evento que Popular contempla en su calendario es la junta de accionistas que se celebrará el 20 de febrero, fecha en la que también tendrán lugar previsiblemente las reuniones del consejo de administración que aprobarán la salida de Ángel Ron y el desembarco de Emilio Saracho.

Hasta ese momento, el banco tratará de buscar inversores vendiendo sus fortalezas en un 'road show' que, comenzado esta semana, llevará a su director financiero, Javier Moreno, y al director de Relación con los Inversores de la entidad, Carlos Berastáin, a París, a Londres y a Estados Unidos.

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