Legislación

Trump ordena paralizar la reforma financiera de Obama

Pretende eliminar los actuales requerimientos de capital exigidos a las entidades financieras

 El presidente de EE.UU., Donald J. Trump, enseña una orden ejecutiva firmada en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, hoy 3 de febrero de 2017. Donald Trump firmó varias ordenes, entre ellas la revisión de la ley Dodd-Frank de Wall Street diseñada por el gobierno de Barack Obama para reforzar el sistema de regulación financiera tras la crisis de 2008.
El presidente de EE.UU., Donald J. Trump, enseña una orden ejecutiva firmada en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, hoy 3 de febrero de 2017. Donald Trump firmó varias ordenes, entre ellas la revisión de la ley Dodd-Frank de Wall Street diseñada por el gobierno de Barack Obama para reforzar el sistema de regulación financiera tras la crisis de 2008.

El presidente de EEUU, Donald Trump, firmó hoy dos órdenes ejecutivas para iniciar el proceso de revocación de parte de la “desastrosa” reforma financiera impulsada tras la crisis de 2008 por su predecesor Barack Obama.

La ley Dodd-Frank, aprobada en 2010, tenía como objetivo elevar la regulación y la supervisión sobre las grandes entidades financieras y evitar la toma de riesgos como los que provocaron la crisis que estalló en 2008, la más profunda que ha vivido EE UU en ocho décadas. 

El presidente estadounidense ha ordenado una revisión de las regulaciones bancarias introducidas después de la crisis, incluida la revisión de una norma sobre el asesoramiento en materia de jubilación.

Trump prometió durante su campaña para reemplazar la ley Dodd-Frank introducida bajo la administración de Obama, y que sirvió para aumentar los requisitos de capital para la banca, restringieron su negociación y en paralelo creó la Oficina de Protección Financiera del Consumidor.

Las normas establecidas por Obama y que ahora Trump pretende eliminar incluían estrictos nuevos estándares de capital para los bancos, exigía test de stress anuales para las entidades financieras consideradas demasiado grandes para caer. Establecía una mayor supervisión en el comercio de derivados. La legislación también creó un nuevo organismo de protección del consumidor para defenderlos de eventuales préstamos depredadores.

“Tenemos una necesidad desesperada para reformar cómo nos enfrentamos a la regulación financiera (...). La ley Dodd-Frank es una política desastrosa que está entorpeciendo los mercados y reduciendo la disponibilidad de crédito”, aseguró el portavoz presidencial, Sean Spicer, en su rueda de prensa diaria.

Trump rubricó los decretos en el Despacho Oval después de sostener un encuentro con destacados líderes empresariales como el consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon; la consejera de General Motors, Mary Barra; y el consejero de General Electric, Jack Welch, entre otros.

Al comienzo de la reunión, el presidente estadounidense criticó que hay “mucha gente”, como amigos suyos, que tienen “buenos negocios y no pueden pedir dinero prestado debido a las normas y regulaciones de Dodd-Frank”.

La primera de las órdenes firmadas por Trump urge a una revisión integral de esta ley, algo defendido por parte de la industria financiera; mientras que la segunda analiza cómo revertir una norma que fija las condiciones de inversión de los planes de retiro de los trabajadores.

Para llevar a cabo la revocación de la reforma financiera, no obstante, el presidente estadounidense necesita el respaldo del Congreso, algo para lo que buscará la ayuda de la mayoría republicana (su partido) en ambas cámaras.

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