Breakingviews

La inmigración crea un dilema a las empresas

Atacar a Trump puede hacerles perder clientes, pero el silencio también

Protesta contra Trump en el Aeropuerto Internacional de San Francisco.
Protesta contra Trump en el Aeropuerto Internacional de San Francisco.

El veto a la inmigración en EE UU crea un dilema a las empresas, que pueden convertirse en objetivos políticos tras criticar al presidente Donald Trump. Pero el silencio también puede perjudicarles.

Expresarse contra un decreto que está cubierto con la bandera de la seguridad nacional puede aumentar el nivel de improperios de Trump, y hacerles perder a los clientes que apoyan al presidente. Después de las elecciones, PepsiCo sufrió un boicot después de que la CEO Indra Nooyi dijera que sus hijas y algunos empleados estaban “de luto”. Starbucks también ha sido criticado por el anuncio de su CEO, Howard Schultz, de que contrataría a 10.000 refugiados.

Muchas compañías llevan años intentando atraer a los jóvenes, que esperan de ellas que muestren conciencia social

Callar también conlleva riesgos. Uber sufrió un ataque en las redes sociales por no unirse a la huelga de una hora de los taxis de Nueva York, que se negaron a recoger a nadie en el aeropuerto JFK. Su máximo directivo, Travis Kalanick, dijo después que Uber donaría 2,8 millones de euros a un fondo legal para conductores con problemas de inmigración. Su competidor Lyft ya había donado 930.000 euros a la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles.

Muchas empresas llevan años intentando atraer a clientes jóvenes, que esperan deellas que muestren conciencia social, y por eso han prometido mejorar las condiciones laborales y han criticado la legislación antigay de Indiana, por ejemplo. Pero también necesitan emplearlos. Como además la fuerza laboral incluye muchas nacionalidades, Silicon Valley está a menudo en el frente del debate sobre inmigración. Incluso Ford ha dicho que la prohibición de viajar “va en contra” de sus valores. La compañía busca talento tecnológico para los coches conectados y sin conductor.

Cada empresa tendrá que contrapesar sus objetivos corporativos con los puntos de vista de sus directivos y sus empleados y las cuestiones políticas. Los equipos de comunicación deben de estar haciendo horas extras.

Normas