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Unicaja amplía con Bruselas el plazo para salir a Bolsa

Unicaja ha renegociado con Bruselas su plazo para salir a Bolsa más allá de marzo de 2017 a cambio de devolver antes las ayudas y hacer más recortes de plantilla y oficinas en EspañaDuero

Una oficina de Unicaja y al fondo, una de EspañaDuero.
Una oficina de Unicaja y al fondo, una de EspañaDuero.

La reestructuración bancaria en España todavía tiene algunos flecos pendientes. Unicaja Banco, presidido hasta el pasado junio por el histórico Braulio Medel y pilotada ahora por Manuel Azuaga, es uno de ellos.

Cuando Unicaja firmó con la Comisión Europea las condiciones para absorber la caja castellana EspañaDuero en marzo de 2014, una de las cláusulas era que saliera a Bolsa antes del 1 de enero de 2017. La entidad aclaró después que el plazo vencería dos años y después del canje de los bonos de la entidad que adquirió. La fecha señalada en rojo era el 28 de marzo del presente ejercicio.

Finalmente, la Comision Europea ha dado la luz verde al aplazamiento de la salida a Bolsa de Unicaja, a cambio de anticipar el reembolso de las ayudas. “Debido a las adversas condiciones de mercado y la incertidumbre política en España, el debut podría haber fracasado. Las autoridades españolas han solicitado una extensión del plazo”, señala el organismo en una nota.

Unicaja Banco ha informado a la CNMV que "ha obtenido autorización de las autoridades competentes, nacionales y comunitarias, para la extensión del plazo previsto de solicitud de admisión a cotización de sus acciones, manteniéndose confidencial por parte del Ejecutivo comunitario del plazo de extensión para proteger la efectividad del proceso".

Para compensar el aplazamiento, España ha pactado medidas suplementarias de ajuste en Unicaja –recortes de plantilla y reducción del número de oficinas de EspañaDuero– y un pago anticipado de las ayudas, previsto en principio en enero de 2018. En el sindicato inicial de entidades colocadoras están Morgan Stanley, UBS, Citi, Credit Suisse y BBVA, bajo el asesoramiento de Rotschield desde octubre de 2015.

Unicaja tiene que responder al compromiso de dar liquidez a sus títulos, liberando así a los alrededor de 15.000 pequeños accionistas atrapados tras el canje de bonos de EspañaDuero.

El objetivo ahora pasa por una ampliación de capital que le permita una rápida devolución al FROB de los 604 millones de euros inyectados a Ceiss en forma de bonos contingentes convertibles (cocos). Hasta ahora tenía de plazo hasta enero de 2018. Ahora queda ampliado el plazo de salida a Bolsa. Además, el FROB inyectó 525 millones en EspañaDuero en 2010.

El valor en libros de Unicaja ronda los 2.700 millones de euros, pero la entidad más similar por tamaño, Liberbank, cotiza con un descuento del 60% respecto a su valor contable. Con ese descuento, saldría la entidad malagueña saldría con una capitalización de poco más de 1.000 millones de euros.

Presentación

Unicaja publicó esta semana una presentación corporativa que bien podría ser el preparativo para la puesta de largo en Bolsa, dada la profusión de información, si no fuera porque su estreno se acaba de retrasar. La entidad detalló en la presentación, remitida a la CNMV, las principales cifras de su negocio y el punto en el que están las sinergias derivadas de la integración definitiva de Banco Ceiss, la antigua Caja España Duero, que se inició en 2015.

El objetivo es alcanzar unas sinergias de costes totales de 156 millones de euros en 2019, de las que ya se habría logrado buena parte, al 55% a cierre del pasado mes de septiembre. En concreto, para este año está previsto haberlas alcanzado al 75%, con ahorros por 118 millones, que se ampliarían a 145 millones el próximo año.

Los costes de reestructuración por la absorción de ceiss ascienden a un total de 367 millones de euros, de los que solo quedan por asumir 55 millones, según explica la entidad. En esos costes, que ya han tenido un impacto en 2015 y 2016 por 312 millones de euros, el grueso se concentra en gastos de personal, con el 88% del total.

Los accionistas

Unicaja Banco está controlada al 86,7% por la Fundación Unicaja. El 8,8% está en manos de inversores institucionales –principalmente, fondos de inversión– que eran dueños de participaciones y preferentes de EspañaDuero y que aceptaron la oferta de la entidad malagueña en 2014. El restante 4,4% es de minoristas, alrededor de 15.000, a los que se les convirtieron sus bonos obligatoriamente convertibles (cocos) de Unicaja en acciones a finales del pasado mes de junio. 

Los pequeños inversores que aceptaron la oferta de Unicaja recibieron 49,3 millones de euros en cocos eternos, que pagan el 13,9% anual y otros 49,3 millones en los cocos ya convertidos, que daban el 20,8%. Se han embolsado, por tanto, cerca de 40 millones en intereses.

Con cargo a 2015, Unicaja Banco aprobó un dividendo equivalente a 19 millones del beneficio neto individual, de 230 millones de euros. Esto implica un pay out (porcentaje del resultado neto destinado a retribuir a los accionistas) del 8,3%.

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