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El escándalo de BT Italia es más que un fallo

El presidente deberá decidir si el desconocimiento de la dirección sobre el fraude tiene perdón

Logotipo de BT en unas oficinas de la City de Londres.
Logotipo de BT en unas oficinas de la City de Londres.

Un pequeño negocio se ha convertido en un gran problema para BT. La teleco británica ha anunciado una investigación externa sobre la contabilidad de su negocio italiano. Ha descubierto una alarmante red de connivencia, incompetencia y fraude, que incluye desde supuestos excesivamente agresivos hasta estructuras fuera de balance diseñadas para inyectar efectivo a tiempo para cumplir con los objetivos. En una ocasión un proveedor ayudó a acaparar cuentas por cobrar a fin de ayudar al flujo de caja de la compañía. Es mucho más que una cifra errónea.

La culpa está muy repartida, y no solo en Italia. BT había realizado previamente encuestas sobre su negocio italiano, dado el historial de problemas de contabilidad de las empresas del país, pero nunca había encontrado nada de esta magnitud. La auditora PwC –que también auditó el grupo de supermercados Tesco mientras manipulaba sus cuentas– había examinado el negocio y no había detectado las irregularidades. El fraude siempre es difícil de detectar, porque los malhechores se esfuerzan por ocultarlo. Pero cuanto más tiempo dura –en este caso años– menos sirve esa excusa.

Las culpas están repartidas: PwC había examinado el negocio y no había detectado las irregularidades

El CEO de Tesco Philip Clarke dejó la compañía en 2014 por el escándalo. En este caso no hay señales de que los máximos directivos conocieran el problema. Eso, sin embargo, es un problema en sí mismo. Corresponde al presidente Michael Rake, excontable, decidir si eso es solo lamentable, o imperdonable.

Lo que está claro es que BT tiene un problema de confianza además de uno de contabilidad. Las acciones cayeron ayer cerca de un 21%, laminando más de 8.000 millones de euros del valor de mercado de la compañía. Eso es mucho más que la reducción de 400 millones de euros de ebitda para los próximos dos años, incluso valorándola cinco veces, el múltiplo de cotización de la empresa. Es probable que BT deba salir de Italia por completo, pero no por ello debe dejar de mejorar la contabilidad.

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