Comercio exterior

Diez consejos para importar de China

Solicitar muestras antes de hacer un pedido y contratar firmas de auditoría españolas localizadas en el país asiático ayuda a controlar los riesgos de la operación

Contenedores en el puerto de aguas profundas de Yangshan, que forma parte de la zona franca de Shanghái.
Contenedores en el puerto de aguas profundas de Yangshan, que forma parte de la zona franca de Shanghái. Reuters

A medida que la calidad de sus artículos mejora y los consumidores dejan de lado los prejuicios, los grandes bazares chinos se perfilan como competidores de cuidado para los comercios minoristas nacionales. Estas Navidades, cualquiera que haya pasado por alguno de ellos en busca de adornos o regalos baratos habrá notado cómo se están convirtiendo en verdaderas máquinas de hacer dinero.

En 2015, España compró a China productos por 23.664 millones de euros anuales, el 8,6% del total, principalmente material eléctrico, textiles y maquinaria. Naturalmente, no todo es importado por inmigrantes chinos. Cada vez más empresas españolas, grandes y pequeñas, abastecen su negocio con productos originarios de este país. Según los expertos, hacerlo no es complicado, aunque recomiendan tomar algunas cautelas.

iContainers, operador logístico online, y Jorge Mora, importador y autor del blog Importardechina.com, las han reunido en un decálogo que reproducimos a continuación.

1- Solicite muestras antes de hacer un pedido de producción y, a la hora de contratar el transporte, opte por un grupaje. Esto consiste en compartir la capacidad de carga de un contenedor con otros importadores. En el ámbito marítimo, a esta modalidad de carga se la conoce como transporte LCL. Cuando las garantías sobre el producto y las condiciones sean completas, será el momento de contratar un contenedor completo.

2- Contrate empresas de control de calidad españolas localizadas en China, que pueden realizar auditorías de las compañías exportadoras en condiciones mucho mejores que si el propio importador se desplazase a hacer las comprobaciones in situ.

3- Desplácese a China cuando el producto que desea importar requiera de una gran inversión y tenga que realizarse a medida. Por ejemplo, si se trata de maquinaria o del desarrollo de una colección de muebles.

4- Asegure la operación lo máximo posible con pagos mediante una carta de crédito, documento expedido por la empresa a favor de un banco para que este pague al exportador una vez que la operación se ha desarrollado correctamente.

5- El idioma, cuando se trata de importar de China, no es un problema siempre que se sepa hablar inglés. Ahora bien, incluso pudiéndose entender en este idioma, hay que evitar las dobles interpretaciones. Para evitarlo, hay que confirmar que lo expresado se ha entendido correctamente.

6- La legislación china no afecta directamente al importador. El proveedor se encarga de poner la mercancía en el contenedor en el caso de que haya negociado con él precios FOB (bajo la modalidad free on board, el vendedor entrega la mercancía a bordo del buque designado por el comprador en el puerto de embarque elegido y, por tanto, estibado). La ventaja principal es que el vendedor contrata el transporte principal, a través de un transitario o un consignatario, por cuenta del comprador. El vendedor también realiza los trámites aduaneros necesarios para la exportación.

7- Controle las subidas y bajadas en los precios de los contenedores. Para ello, es recomendable que siempre trabaje con condiciones FOB y no CIF (mediante esta modalidad, el vendedor asegura unas coberturas óptimas durante el transporte a destino, pero podría no cubrir el transporte desde el puerto hasta las instalaciones del comprador).

8- Las subidas de precios que aplican las navieras chinas se producen en la primera semana del mes (son las conocidos como GRI, general rate increase), para después ir descendiendo paulatinamente. Por eso, para evitar pagar precios caros, se aconseja cargar la última semana del mes.

9- Resulta interesante aprovecharse al máximo de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, buscar proveedores mediante Alibaba, recurrir a empresas de pagos como Transfermate o contratar los servicios de transporte a través de operadores logísticos.

10- Cualquier aspecto relacionado con el proceso de importación puede ser controlado siguiendo todas estas pautas; todos salvo el tipo de cambio. En este sentido, la cotización del euro-dólar puede marcar la diferencia entre ser competitivos o no. Ahora bien, incluso en este supuesto, se puede acudir a soluciones de cobertura (por lo general, seguros de tipo de cambio) que ofrecen previsibilidad en la cotización de la moneda en el horizonte temporal en el que pensamos realizar la operación.

Normas