Automovilísticas

Ford abandona sus planes en México tras los ataques de Trump

El presidente electo amenaza a GM con "grandes aranceles" por producir en el exterior

Mark Fields, presidente de Ford.
Mark Fields, presidente de Ford. REUTERS

"La inversión de Ford en México es una desgracia absoluta. Estas transacciones ridículas, que aniquilan empleos, no ocurrirán cuando sea presidente”. Con estas palabras se refirió durante la campaña electoral Donald Trump, presidente electo de EE UU, a los planes de la automovilística de invertir 1.600 millones de dólares en una fábrica en el país latinoamericano.

Ayer, el gigante del motor anunció que cancelaba estos planes para la construcción de la fábrica en San Luis de Potosí, llevándose la producción del nuevo Focus, prevista para dicha planta, a otra factoría mexicana, ya existente.

El peso, en mínimos históricos

Nada más conocerse la cancelación de la inversión de Ford el mercado de divisas no tardó en reaccionar. El peso, que quedó profundamente tocado con la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales, ha marcado hoy mínimos históricos frente al dólar. La divisa estadounidense se cambia a 21,05 pesos, una caída del 1,49 % frente a la cotización del lunes.

A cambio, anunció que invertirá 700 millones de dólares en una planta en Michigan, para la fabricación de coches eléctricos y autónomos. La compañía informó en un comunicado que los planes de expansión de la planta estadounidense ayudarán a la creación de 700 puestos de empleo.

El presidente de Ford, Mark Fields, aseguró en una entrevista con la CNN, que este cambio de planes no ha tenido que ver con los ataques del que a partir del 20 de enero será el sucesor de Barack Obama en la Casa Blanca. “No hemos llegado a un acuerdo con Trump. Lo hemos hecho por negocios”, aseguró. Hace a penas un mes, Fields reafirmó la agenda de construcción de la fábrica en San Luis de Potosí y defendió que era “demasiado tarde” para dar marcha atrás a este proyecto

Han sido numerosos los ataques de Donald Trump contra los planes de Ford en México, donde ha estado presente durante más de 90 años. En septiembre llegó a plantear aranceles aduaneros del 35% para productos del fabricante de automóviles realizados en México. El propio magnate compartió en Twitter la noticia del cambio de plan de Ford.

El discurso de Donald Trump ha estado marcado por un fuerte proteccionismo frente a productos fabricados en el exterior, rechazando de plano los acuerdos de libre comercio como el Nafta, con EE UU y Canadá. En concreto, el sector del automóvil ha sido utilizado por Trump para cargar contra estos tratados.

No ha sido Ford la única automovilística estadounidense víctima de los ataques del próximo presidente de EE UU. Antes de conocerse la noticia del cambio de planes de Ford en México, Donald Trump amenazó en Twitter a su rival, General Motors. “General Motors está enviando el modelo Chevy Cruze hecho en México a los concesionarios en EE UU sin tarifas. ¡Fabrique en EE UU o pague un gran arancel aduanero!”, señaló en un mensaje en dicha red social. El fabricante señaló en un breve comunicado que produce este modelo en la fábrica en Ohio. El sucesor de Obama se ha servido de Twitter para meter presión a las empresas. Uno de los casos más sonados fue el rechazo que mostró a la construcción del nuevo Air Force One por parte de Boeing al considerarlo un gasto “fuera de control”.

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