Startups
La Nevera Roja
íñigo Juantegui, fundador de La Nevera Roja y consejero delegado de On Truck.

El fundador de La Nevera Roja lanza el Uber de la logística

La ‘startup’ cuenta en su cartera de clientes con Acros o DB Schenker

Después de haber abierto una de las webs españolas pioneras en la digitalización de los servicios de comida a domicilio con La Nevera Roja, Íñigo Juantegui mantiene su apuesta por la fusión entre el transporte y la tecnología. En este caso ataca al sector de la logística desde la dirección de OnTruck, una app que pone en contacto a empresas del ramo con transportistas autónomos a la manera de Uber en el negocio del taxi. En seis meses el proyecto cuenta con una red de 500 transportistas que han realizado más de 1.000 cargas a un centenar de clientes distintos.

La idea original no fue del propio Juantegui –explica en una entrevista con Cinco Días–, sino de uno de los cinco socios con los que emprendió esta aventura. Identificaron un déficit en la red de transporte regional, donde existe una carencia de grandes empresas. Eso provoca, según su análisis, retrasos en los pagos a los autónomos, una excesiva burocracia y un sistema poco transparente. El negocio de esta startup se centra, con el pago de una comisión del 10%, en tejer redes de transporte de menos de 150 kilómetros.

Por el momento la compañía opera en Madrid (y provincias aledañas) y Cataluña. El funcionamiento de OnTruck comienza cuando el cliente indica la carga y la distancia y la aplicación le indica el coste final. El consejero delegado asegura que su fortaleza estriba en tener los más precios bajos del mercado: entre un 40% y un 50% más baratos en envíos exprés y un 15% en los de 24 y 48 horas.

Una vez que la empresa ya ha emitido la orden, le llega una alerta al transportista para dirigirse al punto de entrega. Y cuando acaba el servicio debe sacar una foto del albarán para justificar la veracidad del cliente. Por ello, Juantegui explica que la empresa también forma a su cartera de camioneros en tecnología y que pasan una entrevista personal. “Nos distinguimos de Uber en que todos nuestros conductores son profesionales”, explica. La razón que arguye está en que reclaman a cada transportista que aporte su licencia y que tenga todos los permisos en vigor, así como que haya abonado todos los impuestos. A diferencia del sector de los taxis, Juantegui sostiene que “mientras que todo el mundo tiene un coche, quien ha desembolsado 100.000 euros por un camión es porque es camionero”.

En el lado de las empresas, a pesar de que el servicio en un principio se concibió para las pymes, pronto se ha extendido a grandes empresas de transporte como Acros o DB Schenker. El responsable de OnTruck explica que su modelo no es muy diferente de el de las compañías tradicionales, que cuentan con una cartera de camiones propios pero usan también externos para picos de tráfico. Además, comenta que la fortaleza de su servicio está en ofrecer soluciones para “la última milla” a empresas cuyo negocio está en el transporte transoceánico en largas distancias.

Este es uno de los sectores a los que Juantegui fía que le crecimiento de la startup se mantenga en torno al 40% al mes durante el próximo año, tras haber cerrado recientemente la segunda ronda de financiación por dos millones de euros. En ella participó Samaipata –el fondo fundado por el también fundador de La Nevera Roja, José del Barrio–, el inglés Global Globe y el alemán Point Nine. Una vez asegurada la financiación para los próximos meses, el emprendedor fija como objetivos potenciar su presencia nacional en el primer trimestre de 2017 con nuevas delegaciones en Valencia y Vigo. Y para final del año pone las miras más allá de las fronteras patrias y espera llegar a Londres y Munich.

 

"Cuando montamos La Nevera Roja no pensamos en venderla"

El anterior proyecto de Íñigo Juantegui, La Nevera Roja, acaba de fallecer. Después de que sus fundadores lo vendiesen a la incubadora de startups Rocket Internet por 80 millones de euros. A pesar de que sus nuevos propietarios les prometieron “conservar la marca y el modelo”, en febrero anuncieron que la volvían a vender. Pero en este caso a Just Eat, su principal competidor, que se hizo con la enseña española junto a cuatro más por 125 millones. Apenas seis meses después, la británica decidió acabar con la marca y migrar a su plataforma a sus clientes.

Juantegui comenta que este final “le ha dado mucha pena”, aunque confiesa que se lo esperaba desde que la compañía acabó en manos de Just Eat. Explica también que nunca pensaron en vender la marca que fundaron, sino que esperaban crear una multinacional y sacarla a Bolsa.

No obstante, el responsable de On Truck confía en la buena salud del ecosistema emprendedor español y cree que habrá nuevos casos de éxito. Lejos de que se “pinche la burbuja startup”, explica que España tiene un “camino por recorrer” al encontrarse a la cola en todos los ránkings internacionales.

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