Crisis bancaria

Bruselas descarta que Italia pida ayuda al fondo de rescate

El Eurogrupo considera que se trata de una crisis muy diferente a la de España en 2012

Madrid pidió un rescate de 100.000 millones, pero Roma dispone de recursos sufcientes

Luis de Guindos
El ministro español de Economía, Luis de Guindos (d), conversa con el director gerente del Mecanismo de Estabilidad, Klaus Regling, a su llegada hoy al Ecofin, en Bruselas. EFE

Bruselas admitió hoy su preocupación por la situación de algunas entidades bancarias italianas, pero descartó que Roma vaya a solicitar un rescate bancario al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) como el que pidió España en 2012. El Mede o fondo de rescate de la zona euro concedió a Madrid un préstamo de 100.000 millones de euros para la reestructuración de la banca española, una partida de la que se consumieron 40.000 millones de euros.

El MEDE dispone de recursos más que suficientes para cubrir la factura de la actual crisis bancaria en Italia, cuya factura podría rondar varios miles de millones de euros. Pero las fuentes consultadas descartan que Roma vaya a pedir ayuda al fondo de rescate de la zona euro porque llevaría aparejada un programa o memorándum de condiciones similar al que tuvo que aceptar España.

 Fuentes comunitarias recuerdan, además, que Italia se encuentra en una situación my diferente a la de España hace cuatro años, tanto por el alcance de la crisis, que estaría muy localizada en entidades concretas, como por las posibilidades de financiación el país (en 2012 el Tesoro español tenía enormes dificultades para colocar deuda) y el nivel actual de las primas de riesgo (contenidas por el BCE).

Fuentes del Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro) advirtieron, no obstante, que Roma debe extremar la precaución, porque los mercados pueden alterarse rápidamente y la tendencia actual es a un incremento de los tipos de interés.

Las mismas fuentes temen que el fracaso del Gobierno de Renzi en el referéndum constitucional del pasado domingo provoque una reacción en sentido inverso a la del brexit. Los mercados sufrieron una tremenda volatilidad tras el referéndum británico del 23 de junio, pero poco después se apaciguaron. En el caso italiano, la calma chicha reinó tras la consulta pero la galerna bursátil podría llegar más tarde, sobre todo, si se confirma el colapso de alguna entidad.

El vicepresidente económico de la  Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, reconoció tras la reunión mensual del Ecofin (ministros de Economía y Finanzas  de la UE) que “estamos en estrecho contacto con las autoridades italianas y todas la autoridades están preparadas para actuar si hace falta o cuando haga falta”.

Las medidas palabras de Dombrovskis confirman los barruntos del mercado, que intuyen los preparativos para la intervención inminente de alguna entidad, en particular, el Monte dei Paschi di Siena (MPS), el tercer banco más importante del país.

MPS preparaba este mes una ampliación de capital de 5.000 millones deeuros, pero la operación se ha complicado. El gobierno saliente de Renzi está dispuesto a inyectar fondos públicos, pero la actual directiva europea sobre resolución y reestructuración supedita esa ayuda a una quita de bonistas e inversores del banco equivalente al 8% de los activos.

En el caso de MPS, el 65% de la deuda subordinada potencialmente perjudicada está en manos de inversores minoristas, similares a los preferentistas españoles. Roma busca un acuerdo con Bruselas para evitarle las pérdidas total o parcialmente a esos particulares.

La banca española está a salvo, según el ministro Guindos

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, se mostró ayer
convencido de que la banca española se encuentra en general
perfectamente saneada y a salvo de cualquier  riesgo de contagio por
la crisis en otros países o del impacto del endurecimiento de las
medidas de control en Basilea.
“La situación del sistema financiero español es buena”, subrayó
Guindos tras asistir en Bruselas a la reunión mensual del Ecofin
(ministros de Economía y Hacienda de la UE). “Ahora”, señaló, “algunos
incluso dicen que tuvimos suerte de pedir el rescate bancario en
2012”. Algunos analistas indican que Italia debería haber solicitado
un programa similar para llevar a cabo la reestructuración del sector,
el tercero de la zona euro por número de entidades (detrás de Alemania
y Austria) y uno de los menos concentrados (las cinco mayores
entidades copan el 40% de los activos, 10 puntos por debajo de la
media de la zona euro y casi 20 por debajo de España), según los datos
del BCE.
Guindos, a quien se atribuye el éxito del rescate bancario en España,
se negó a comentar la situación de Italia en concreto. “No voy a dar
consejos a nadie porque sería pretencioso”, señaló. Pero el ministro
español subrayó que “la transparencia es lo más importante, mucho más
incluso que el capital”. Y recomendó a los supervisores que no se
pongan a la defensiva porque esa actitud alimenta las dudas del
mercado.

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