Inversión a medio plazo

Los planes ahorro 5 decaen por su escasa rentabilidad

Las mayores rentabilidades están el 0,7% TAE para un ahorro a 5 años

Los planes ahorro 5 decaen por su escasa rentabilidad

Los planes ahorro 5 surgieron en 2015, dentro del marco de la reforma del IRPF de la anterior legislatura, como una nueva fórmula con la que incentivar el ahorro previsión. Su gran reclamo es el atractivo fiscal, por el que la rentabilidad queda exenta en su totalidad si la inversión se mantiene al menos durante cinco años, si bien ese beneficio fiscal está limitado a que el máximo que se aporta sea de 5.000 euros anuales, en un único producto por contribuyente.

Los planes ahorro 5 disfrutaron en un primer momento del buen recibimiento que bancos y aseguradoras le dieron en sus escaparates, con rentabilidades que superaban a las de los depósitos y que permitían atraer al ahorrador hacia un producto con más horizonte de inversión en un momento de bajos tipos de interés. Sin embargo, los bajos tipos, ya al cero en la zona euro, persisten y han restado atractivo a la rentabilidad de los planes ahorro 5, al tiempo que se ha hecho evidente que la ventaja fiscal al cabo de cinco años queda diluida frente a otras alternativas de inversión cuando la remuneración anual es inferior al 1%.

Al cierre del tercer trimestre, el ahorro gestionado en seguros individuales a largo plazo (sialp o planes ahorro 5) ha alcanzado los 1.662,9 millones de euros, según datos recabados por ICEA (instituto de estudios ligado a la patronal del seguro Unespa). Se trata de un incremento respecto a junio de apenas el 8,4%, mucho más débil si se compara con el crecimiento acumulado durante el primer semestre del año, del 70%. El número de asegurados con este producto también ha moderado su ascenso y queda en los 451.331 en septiembre, frente a los 402.794 de junio. Fuentes del sector apuntan la dificultad de mantener el intenso ritmo de captación de los primeros meses de vida del producto y reconocen también que el volumen de actividad desciende “por el menor foco comercial y la menor retribución”.

“Los planes ahorro 5 se están ofreciendo y vendiendo, aunque no son la solución de ahorro más demandada en estos momentos. Otros productos aseguradores con más componente de riesgo están por encima al resultar más atractivos para clientes con un perfil menos conservador”, señalan desde Mapfre.

Aunque con menos presencia que meses atrás, los planes ahorro 5 siguen presentes en el escaparate de bancos y aseguradoras, que ofertan este producto bien como un seguro de ahorro destinado a la jubilación, con la filosofía de las aportaciones periódicas, o bien como una alternativa a los depósitos con el reclamo del beneficio fiscal. Aun así también hay entidades, como ING Direct, que desistieron desde un primer momento de su lanzamiento. “Lo analizamos en su día pero el beneficio fiscal a cinco años es muy reducido para la rentabilidad que se podía ofrecer”, reconocen en la entidad.

Las principales ofertas

Bankia tiene un depósito ahorro 5 con una rentabilidad del 0,7% TAE a cinco años y un día. Es decir, para los 5.000 euros de aportación máxima, la remuneración es de 35 euros al año. El ahorro se puede recuperar en cualquier momento, rasgo común a todos los planes ahorro 5, aunque si se hace antes de que pase un lustro se pierde el beneficio fiscal de no tributar por lo ganado. Santander ofrece un seguro individual de ahorro (sialp) con tipo de interés fijo del 0,25% y el incentivo de un 0,5% anual adicional si se cumple el requisito de hacer aportaciones al producto cada mes.

En Banco Sabadell, una de las entidades que en principio apostó con más fuerza por los planes ahorro 5, la rentabilidad es del 0,20% TAE. Popular ofrece el 0,5% –una vez descontado el coste de la cobertura por fallecimiento–, más una bonificación adicional del 0,25% acumulable cada 5 años.

Ventaja fiscal consolidada si se cambia a un seguro

A la hora de planificar el ahorro a plago plazo, sobre todo de cara a la jubilación, los planes de ahorro 5 encuentran una dura competencia en cuanto a atractivo fiscal en los planes de pensiones y en los seguros de vida. Los planes de pensiones son la estrella indiscutible en beneficios fiscales para el ahorrador, ya que permiten rebajar de forma directa la base imponible de la declaración de la renta, con un máximo de 8.000 euros anuales. Y los seguros de vida cuentan con importantes reducciones en los rendimientos obtenidos, que se amplían cuanto más avanzada es la edad del tomador del seguro.

Aun así, y a diferencia de seguros y planes de pensiones, la ventaja fiscal para el plan ahorro 5 reside en que la ganancia queda libre de impuestos en su totalidad si la inversión se mantiene al menos durante 5 años.
Si es producto adopta la fórmula del seguro individual de ahorro a largo plazo (sialp) –y no la de una cuenta a modo de depósito–, el ahorrador tiene además la opción de traspasar su inversión una vez transcurridos los 5 años a otro seguro, sin que sea obligatorio tributar por las plusvalías conseguidas. Es decir, es posible alargar la vida de esa inversión a través de otra estructura y conservar al tiempo la ventaja fiscal del plan de ahorro 5, que dejará exenta la ganancia llegado el momento del rescate.

Los planes ahorro 5 representan la alternativa de ahorro más reducida dentro del abanico de opciones del ahorro previsión, más allá de las pensiones, el mayoritario. Los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) suponen un ahorro de 9.749 millones de euros y los planes de previsión asegurado, de 12.884,5 millones de euros.

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