Deuda

El diferencial a favor de España sobre Italia se amplía a máximos de 2012

El temor al referéndum constitucional pesa en la prima de riesgo y en la Bolsa italiana

Diferencial bono español e italiano a 10 años Ampliar foto

La consulta italiana sobre la reforma constitucional es el enésimo foco de incertidumbre para los mercados este año, que se enfrentan al posible auge del populismo en el país transalpino si el primer ministro, Matteo Renzi, que también se juega su futuro político, pierde la votación. Y las primeras encuestan apuntan a que ganaría el 'no', es decir, dejar la ley fundamental como está. “Eso sería una derrota para Renzi. Tendría que convocar elecciones anticipadas que podría ganar el populismo”, señalan los analistas de Bankinter.

El nerviosismo ya se deja sentir en el índice Mib italiano, que, hasta ayer, encadenaba cinco sesiones de pérdidas y una caída acumulada del 3,25%, pero sobre todo en la prima de riesgo de Italia, que ha escalado hasta superar los 180 puntos básicos frente a los 133 de la brecha española respecto a Alemania. Así, el diferencial entre el interés exigido a los bonos españoles a diez años con respecto a los italianos se ha ampliado hasta el entorno de los 50 puntos básicos, la mayor distancia favorable a la deuda española desde febrero de 2012.

A finales de junio, tras conocerse el resultado de las segundas elecciones generales en España, el diferencial entre ambos bonos aún era a favor de Italia, pero poco después se dio la vuelta, a medida que se iba despejando el panorama político en España y crecía la incertidumbre en el país transalpino.

Después del brexit y de las elecciones en Estados Unidos, Italia se coloca en el centro de las miradas. A la debilidad de algunos de sus bancos y el lento avance de su economía, se suma ahora el riesgo políticoy el impacto que el resultado del referéndum constitucional puede tener tanto en el gobierno como en la economía italiana. “El primer ministro está apostando fuerte con un referéndum para reformar el sistema político del país, pero ha amenazado con dimitir si pierde, lo que provocaría una nueva crisis. Perder podría derribar el Gobierno de Renzi y, potencialmente, desestabilizar a la UE si se sustituye por un partido dirigido por los euroescépticos”, advierte el economista jefe de la gestora holandesa Robeco, Léon Cornelissen. Desde Legg Mason sostienen que “los partidarios del ‘no’ intentan aprovechar el sentimiento antisistema que se palpa en toda Europa y el resultado negativo abriría la posibilidad de que el mercado descuente la hipotética salida de Italia de la UE.

Además, se teme que la economía italiana entre en recesión. Aunque en el tercer trimestre el PIB creció un 0,3%, por encima de lo esperado, el gobierno italiano ha reducido sus proyecciones de crecimiento para 2016 y 2017.

Desde Link Securities no descartan que en los mercados de valores europeos, y a medida que se vaya acercando la fecha clave del referéndum, “el sector bancario se vea presionado en Bolsa, algo que podría terminar afectando al resto de entidades de la región, en especial a las de los países de la periferia del euro”.

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