Demandas al nuevo Ejecutivo

Las grandes empresas piden a Rajoy evitar más “sorpresas impositivas”

Reclaman que no se toque la reforma laboral por la flexibilidad que ha dado a la negociación colectiva

Ignacio Osborne, presidente del Instituto de la Empresa Familiar.
Ignacio Osborne, presidente del Instituto de la Empresa Familiar.

El adelanto de los pagos fraccionados en el impuesto de sociedades, con el que el Ejecutivo espera recaudar hasta 10.000 millones más este año, ha provocado un agujero en las cuentas de resultados de las grandes empresas, que no tenían previsto este movimiento. En un encuentro con medios de comunicación, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Ignacio Osborne, mostró su descontento con la medida y con la posibilidad de que se repita en los próximos Presupuestos, que ahora se están tramitando. “Lo que el empresario pide es que para hacer planes de negocio para 3 o 4 años es necesario que no te cambien las condiciones. Lo que solicitamos es transparencia, simplicidad y que las reglas perduren en el tiempo”, aseguró en un encuentro con medios de comunicación.

El presidente del IEF, que representa a cien de las compañías más importantes del país cuya facturación equivale al 16% del PIB de España, advirtió también al nuevo Ejecutivo de que no siempre los aumentos de impuestos vienen acompañados de un aumento de recaudación. “A las empresas una subida de impuestos siempre les viene mal. Pero la política fiscal no se debe limitar a subir o bajar impuestos. Si las cuentas no salen, si las grandes partidas de gasto no se pueden bajar, las subidas de impuestos son necesarias, pero eso afectará al crecimiento, advirtió. En su opinión, lo más importante es cómo se generan más ingresos. “Una subida de impuestos especiales (aquellos que gravan el consumo de tabaco, alcohol o hidrocarburos) puede bajar la recaudación”, advirtió. “Lo que queremos es un sistema impositivo que no desincentive el crecimiento y que asegure la continuidad del tejido industrial”, aseguró.

La configuración de un Gobierno en minoría puede provocar que algunas de las reformas que emprendió Mariano Rajoy en su primera legislatura sufran retoques o incluso que puedan ser derogadas, como sucedió el martes con la ley educativa, más conocida como LOMCE. Osborne apuesta por aislar la reforma laboral de esos cambios. “La discusión se ha centrado en los costes de salida y de entrada del mercado laboral, pero lo que aprecian las empresas es la posibilidad de haber alcanzado acuerdos con los representantes laborales y no externalizar el conflicto. Los mecanismos de flexibilidad han evitado la presentación de muchos ERES y han facilitado la permanencia de muchos puestos de trabajo”, remarcó.

El presidente del IEF rebajó el impacto que puede tener en las empresas españolas la adopción de medidas proteccionistas por parte del nuevo presidente de EE UU. “La elección de Trump no va a afectar a las exportaciones”, aseguró y puso como ejemplo el sector del vino, en el que su empresa tiene intereses en EE UU. “Lo importante es saber en qué condiciones se van a competir en el futuro. En EE UU, el 80% del vino que se consume y el 20% restante son importaciones. Pese a lo reducido de la cifra es el mayor comprador de vino del mundo. No creo que se puedan poner puertas al campo”, aseguró en relación a la posibilidad de la aplicación de aranceles a las compras a otros países. “No creo que pase como con Rusia”, aseguró en relación a la prohibición a las importaciones de alimentos de la UE en represalia por la imposición de sanciones a Rusia. Solo en 2015, las ventas a Rusia se redujeron en 785 millones de euros.

 

 

 

“La gente joven debe tener trabajo y buenos salarios”

Osborne esquivó el debate sobre cómo deben evolucionar los salarios cuando el crecimiento del PIB y del empleo se mantienen en tasas del 3%, pero no lo hizo en el caso de los jóvenes. “Una de las cosas que tenemos que conseguir con las reformas es reducir el paro juvenil. La gente joven debe tener trabajo y buenos salarios”, apuntó aludiendo a las dificultades para encontrar un empleo y una vez que se encuentra, que esté bien remunerado. Y para ello puso como ejemplo el cálculo que hizo con uno de sus hijos comparando sus primeros sueldos de entrada en el mercado laboral, en el que el salario del primogénito era muy superior al de hijo.

Las dificultades para encontrar empleo han llevado a muchos jóvenes a buscar oportunidades en el extranjero, algo que consideró positivo. “Eso no es malo. Si no hay oportunidades, la gente tiene que salir fuera a formarse. Dentro de cinco años tendremos un grupo muy importante de ocupados con una gran bagaje de formación que luego pueden regresar”.

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