Entrevista con Santiago Villa, Consejero Delegado de GENERALI España

Entrevista con Santiago Villa, Consejero Delegado de GENERALI España

1. ¿Qué peso da a la capacidad relacional en su labor de CEO?

Como Consejero Delegado, la capacidad relacional es una conditio sine qua non para desempeñar correctamente el cargo. Por un lado, en el propio ámbito de la empresa, al primer ejecutivo se le exige una capacidad para ensamblar un buen equipo y una capacidad para relacionarse con sus empleados, como pilares para construir el contexto necesario que permita crear una cultura y comunicar de manera efectiva. Por otro lado, con socios y accionistas, con sus agentes, con sus proveedores y con sus administradores, esa capacidad relacional también es crucial en el papel de Consejero Delegado.

En el ámbito externo, el Consejero Delegado debe ser el primer interesado en mantener unas excelentes relaciones con sus clientes; que su labor sea reconocida por una constante preocupación por el asegurado es importante, pero lo es más el hecho de que a través de esa capacidad relacional entenderá las tendencias y necesidades de su cliente, que es quién realmente modela y define el mercado.

Además, el Consejero Delegado ha de ser capaz de mantener relaciones de valor y estables, con el sector, los reguladores y con las instituciones y administraciones.

2. ¿Ha sido relevante en su trayectoria profesional?

Por su puesto. En mi caso concreto, puede pensarse que esté muy influido por las exigencias de mi anterior ocupación, la comercial (como Director General Comercial), pero mi formación y primeros puestos en este sector fueron técnicos. Estoy convencido de que el salto a la arena comercial me lo permitió esa capacidad relacional, que se aprende, pero con la que también se nace.

3. ¿Y en el negocio?

Las relaciones son un elemento crucial para el futuro de cualquier negocio y, más aún si cabe, del asegurador ya que nuestro negocio se basa principalmente en ofrecer servicios y soluciones para gestionar expectativas, tranquilidad y calidad de vida de nuestros asegurados, en cualquiera de sus diferentes acepciones.

Por ello, tal y como mencionaba anteriormente, la capacidad de relación, de estar cerca del cliente, es la que nos permite entender sus necesidades y darle el mejor servicio cuándo y cómo lo requiere, escucharle para saber qué nos pide y cómo nos lo pide; y esto solo se consigue como Compañía siendo capaz de fomentar una relación continua, sencilla, transparente, ágil con el cliente que permita esa relación de confianza y duradera en el tiempo con todos nuestros públicos, internos y externos.

4. Seleccione las tres cualidades que mejor definen su estilo de liderazgo.

Todas estas cualidades son importantes para la función de Consejero Delegado. Siendo consciente de esto, sé que tengo un equipo que complementa muy bien mi estilo de liderazgo y mis principales cualidades. No obstante, destacaría:

  • La visión estratégica y la flexibilidad y adaptación al cambio, no las puedo separar, me gusta estar pegado al terreno, al negocio, al profesional del sector, al cliente y al no-cliente, -o como me gusta llamarlo, al futuro cliente-, y esta inquietud siempre me ha permitido aprender de todos, y conocer tendencias de mercado que te permiten anticiparte y adaptar tu estrategia.
  • La comunicación es mi obsesión, tengo entre ceja y ceja que no hay estrategia si no hay comunicación efectiva a través de los equipos y estructuras. La comunicación debe ser continua, planificada y minuciosa: comunicar para informar, comunicar para motivar. Es crucial.
  • La ejemplaridad no sé si es lo que mejor me define o lo que más me gustaría que me definiese, pero por eso me esfuerzo en cultivarla, soy un convencido de que gran parte de la capacidad de cambiar la Compañía que dirijo está en mi capacidad de dar ejemplo.

Los valores, las estrategias no calan y se desarrollan por que estén en carteles o en planes de acción, hay que crear un contexto que te permita crear una cultura primero, y sobre ésta, desarrollar esas estrategias. Son los ejemplos del día a día de cada uno, las coherencias, y los míos los primeros, los que crean ese contexto y esa cultura que nos permiten cambiar la empresa.

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