Infraestructuras

Las grandes constructoras se quedan sin trabajo en casa

Pierden un 72% de la cartera local desde principios de 2008

Seopan ultima su plan para reactivar la inversión sin disparar el déficit

Caídas generalizadas en cartera local y rendimiento Ampliar foto

Solo la reserva de contratos de construcción por realizar en España por parte de ACS al cierre de 2007, surtida con proyectos por casi 10.000 millones, superaba con creces la suma de 9.081 millones que integran las carteras locales de las seis grandes –ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, OHL, Sacyr– al cierre de septiembre de este año. El peso de la obra doméstica se ha ido desplomando trimestre a trimestre de la mano de las restricciones en inversión pública por parte del Gobierno, y la práctica desaparición de las Administraciones autonómicas y locales de los cuadros de licitación. Y no hay visos de mejora.

Si la suma de las carteras locales de los seis líderes del sector, en el ejercicio previo al estallido de la crisis, era superior a los 33.000 millones, la cifra cae a menos de un tercio en la actualidad. Las empresas han ido comiéndose las reservas de trabajo al tiempo que, referencias como FCC y Sacyr, han reducido drásticamente los equipos en sus respectivas constructoras. La segunda de ellas reconoce costes por 25,5 millones este año por el ajuste de empleo acometido en España y Portugal.

Con Íñigo de la Serna como nuevo ministro al frente de Fomento, la patronal de las grandes del sector, Seopan, ultima hasta cuatro nuevos informes –tras el último lanzado a finales de 2015 en colaboración con AT Kearney– que esperan ser publicados entre finales de este año y el primer trimestre de 2017.

La cartera de obra internacional ha subido de 13.556 a 75.446 millones

El colectivo ha contado con Sener y la Asociación Española de la Carretera (AEC) para elaborar un listado de actuaciones prioritarias en ferrocarril, carreteras, agua y gestión de residuos para el periodo que va de 2017 a 2021. En un segundo trabajo, en el que trabajan Deloitte y Uría, se abordarán los cambios en el modelo concesional, con nuevos repartos de riesgos y mecanismos de resolución de conflictos, para hacerlo más atractivo y seguro para la inversión privada. La propia Seopan elabora un tercer informe sobre el potencial papel que puede jugar la iniciativa privada para el desarrollo de infraestructuras, minimizando el recurso a los Presupuestos Generales del Estado. Y la consultora EY se encarga de un cuarto estudio sobre planificación a medio plazo y el análisis de la rentabilidad socio económica de la apuesta por el desarrollo de infraestructuras.

Esta batería de información pretende servir de guía al Gobierno ante cierto consenso político sobre la necesidad de una nueva planificación en infraestructuras ajustada a la situación económica. Desde Seopan se estima que España debe invertir entre 1,7 y 2,4 veces más que los actuales niveles para no perder el tren de la competitividad frente a los países comparables del entorno europeo.

  • Menor rendimiento por obras

El derrumbe del negocio local de la construcción y los altos costes de establecimiento y, en muchos casos, de licitación en el exterior, han lastrados los ratios de rendimiento de los grupos cotizados en el que fue su negocio principal hasta bien entrada la crisis. El margen bruto de explotación de FCC cae del 3,5% de hace un año al 3% actual mientras sigue trabajando en el saneamiento de su estructura de deuda. Sacyr baja del 4,5% al 3,8%, lastrado principalmente por el margen negativo obtenido en Portugal por su filial Somague. Ferrovial, que ya advirtió que transitaba terrenos no sostenibles el año pasado del 9%, presenta ahora un nada despreciable 7,4% de margen bruto tras la finalización de importantes obras en EE UU, como las de las autopistas NTE y LBJ, ambas en el estado de Texas.

OHL pasa del 5,3% de hace un año a un último dato ofrecido ayer del 1,5%, tras el hundimiento de su ebitda por construcción. ACS mejora ligeramente este ratio de rendimiento (20 puntos básicos) hasta el 5,8%. Y Acciona también consigue elevar la rentabilidad bruta en la división de infraestructuras (sin contabilizar las concesiones), subiéndolo de un pobre 2,1% al 3,7% declarado a cierre de septiembre, cuando ha explicado que el ebitda se ha visto impulsado por proyectos internacionales.

Las desinversiones para atajar deuda y la apuesta por la diversificación siguen siendo obligatorias tras nueve años de caídas en el mercado local.

 

Un año de contratación récord en el exterior

Las mayores contructoras del país miran ahora a Estados Unidos con renovadas esperanzas tras la elección de Donald Trump como presidente. Si cumple con su palabra de multiplicar la inversión en infraestructuras, compañías como ACS, Ferrovial u OHL están entre las mejor colocadas del mundo para nutrirse de los futuros proyectos.

Ayer mismo el grupo que preside Juan Villar-Mir destacó una adjudicación de 1.200 millones de dólares, la cosntrucción de la autopista I-405, en el estado de California. Y solo es uno de los múltiples contratos obtenidos en lo que va de año por las mayores referencias de la construcción de este país.

Acciona está entre las que se lleva la palma por el volumen de su última gran obra. Se trata del proyecto de la nueva línea de metro de Dubai, valorada en 2.600 millones y ganada en consorcio con el fabricante francés de trenes Alstom.

ACS se impuso a primeros de año en el concurso por el puente sobre el río Saint Lawrence, en Canadá, con obras valoradas en 1.850 millones, y es finalista en el proceso para ejecutar el puente Massey, de 2.400 millones, también en el mercado canadiense.

Sacyr construirá y gestionará la autopista italiana Roma-Latina, con obras estimadas en 2.800 millones y un periodo de concesión de 43 años en el que prevé facturar 12.200 millones.

Y Ferrovial viene de apuntarse este mismo mes el macrocontrato de construcción de la autopista I-66 en el estado de Virginia, con una inversión aparejada de 3.000 millones.

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