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Telefónica afronta por fin su deuda

La presión para desapalancarse sigue, pero Pallete ha ganado algo de margen

Telefónica
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

Telefónica se ha rendido a lo inevitable. La teleco ha reducido con sensatez su dividendo y ha abandonado sus estrictos objetivos de deuda. Al tratar de reducir el apalancamiento, corría el riesgo de obligarse a vender activos en un mercado difícil. El movimiento quita algo de presión a la compañía.

Con la deuda en 3,1 veces el ebitda ajustado a finales de septiembre, estaba bastante claro que no sería capaz de cumplir su promesa de reducirla a 2,35 veces para finales de 2017. Habría tenido que recortar en torno a una quinta parte de sus 50.000 millones de euros de deuda. Dado que el flujo de caja libre es de solo 4.000 millones, habría tenido que vender activos, cuando la compañía acaba de retirar la OPV de Telxius, mientras que la salida a Bolsa de O2 está pendiente de los mercados.

Bajar el dividendo, por lo tanto, es razonable. El pago de este año de 0,75 euros por acción –más de la mitad se iba a realizar en efectivo– se reducirá a 0,55 euros –de los cuales sólo 0,20 serán en líquido y el resto en scrip. La medida ahorrará cerca de 1.000 millones, según JP Morgan.

El año que viene pasará a hacer un pago de 0,40 euros en cash, lo que equivale a una rentabilidad por dividendo del 4,4%, más en línea con sus homólogos. Eliminar el pago en scrip evita que su número de acciones siga creciendo de forma constante, pero también implica que los ahorros en liquidez sean modestos.

El pago de de 0,75 euros por acción se reducirá en 2017 a 0,55 euros, de los cuales sólo 0,20 serán en líquido y el resto en scrip

Por tanto, Telefónica sigue siendo vulnerable a una caída de su calificación crediticia en el futuro, a pesar de su compromiso de mantener una calificación “sólida” de grado de inversión. Eso significa que sigue la presión para que se desapalanque.

Resulta alentador que la compañía redujera la deuda en 2.600 millones en el tercer trimestre, gracias a un potente flujo de caja. Por otro lado, la ligera desaceleración de los ingresos por servicios en España puede ser temporal.

El presidente, José María Álvarez-Pallete, ha ganado algo de margen. Ahora tiene que demostrar que las operaciones de Telefónica pueden hacer crecer también el flujo de caja.

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