La guerra interna en el PSOE

Sánchez baraja dejar su escaño antes de la votación del sábado

Pretende presentarse a las próximas primarias para recuperar el liderazgo del partido

Convoca una rueda de prensa antes de la sesión de investifura

El ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez antes de la primera votación del debate de investidura del candidato del PP, Mariano Rajoy, hoy en el Congreso.
El ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez antes de la primera votación del debate de investidura del candidato del PP, Mariano Rajoy, hoy en el Congreso. EFE

Desde su reaparición en el Congreso de los Diputados con motivo de la investidura de Mariano Rajoy como presidente, muchas de las miradas han estado puestas en Pedro Sánchez, quien se vio forzado a dimitir por una parte de la ejecutiva de su partido, sustituida luego por una gestora. Sobre su futuro político, la versión que cobra cada vez más fuerza es la que apunta a que el exsecretario general del PSOE renunciará a su acta de diputado después de votar “no” en la primera vuelta y antes de que se inicie la segunda votación del sábado. Sánchez ha convocado una rueda de prensa este sábado antes de la votación. Aunque no ha confirmado el motivo, crecen los rumores sobre su dimisión.

De esta manera, Pedro Sánchez dejaría al Congreso sin margen de tiempo para ser relevado en su escaño antes de la votación y, de paso, no rompería la disciplina de voto. Al renunciar antes de la misma, su decisión no se computaría como una abstención, pues no sería una ausencia sin más.

Un golpe de efecto de Pedro Sánchez con el que, para empezar, restará protagonismo al nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a lo largo de este fin de semana. A ello contribuirá también la entrevista que, según distintas fuentes, Pedro Sánchez ha concedido al programa Salvados de La Sexta, el domingo por la noche.

Una vez fuera del Congreso de los Diputados, donde “su imagen lánguida, de político marginado y que no puede desempeñar al cien por cien su labor, le perjudica”, Sánchez trabajaría para recuperar el liderazgo del PSOE en un próximo congreso extraordinario del partido, en el plazo quizás de seis u ocho meses.

De recuperar la secretaría general, el bloqueo al que se sometería al Gobierno del Partido Popular derivaría en la convocatoria de nuevas elecciones generales, según sostienen fuentes políticas. Con esta jugada de Sánchez, los que se oponen a la gestora renunciarían a la tentación de abandonar ya el partido, a la espera “de darse el gusto de votar contra Susana Díaz o sus adláteres”, añaden.

Queda por ver si el Grupo Socialista cumple con sus amenazas de relegar al Grupo Mixto a los diputados socialistas que en segunda votación decidan dar el no a Rajoy, tal como han anunciado los miembros del PSC y algún que otro diputado. Una ruptura de la disciplina de voto que, de tener castigo o de no tenerlo, dejará a los socialistas en una delicada situación para el futuro.

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