Ralf Christian, CEO de Siemens Energy Management

Ralf Christian: “En 50 años, la energía eléctrica lo moverá todo”

Lidera la división de la multinacional Siemens encargada de distribuir el flujo de energía eléctrica a empresas e industrias de todo el mundo.

Ralf Christian, consejero delegado de Siemens Energy Management
Ralf Christian, consejero delegado de Siemens Energy Management

Al analizar el futuro de las ciudades y de la industria, hay que hacer lo propio con un sector sin el que no puede haber progresos en esos ámbitos: el energético. Ralf Christian (Bad Nauheim, Alemania, 1964) es consejero delegado de Siemens Energy Management, encargada de la transmisión y distribución del fluido eléctrico a empresas e industrias. Christian atiende a CincoDías en los Siemens Days, un evento que la compañía organizó en Madrid para mostrar sus novedades relacionadas con smart cities y fábricas 4.0. Algunas de las mismas también están en Matelec, dentro del marco de ePower & Building.

Pregunta. Las ciudades y las industrias están en proceso de cambio. ¿Cómo está afectando a la distribución de la energía?

Respuesta. Hay un gran cambio en nuestro negocio. Hasta hace pocos años, el sector solo tenía que preocuparse de distribuir y transmitir. Se generaba mucha energía en una gran planta, y lo único que había que hacer es llevarla al consumidor. Eso ya no será así nunca más. Hoy tenemos miles de pequeños productores que están fabricando su propia energía. Hay una mayor complejidad a la hora de gestionarla y además procede de distintas fuentes: fotovoltaicas, eólicas, biomasa... Además de las grandes plantas. Aeso hay que añadir las conexiones energéticas de grandes distancias. Y en Europa no tenemos una gran capacidad para llevar esa energía. Esto está empezando a cambiar ahora con algunas interconexiones. Hay muchos aspectos nuevos que tenemos que gestionar de repente. Estamos en un entorno muy interesante y muy diferente a lo de antes.

P. A nivel energético, ¿es competitiva la industria europea?

R. Depende del tipo de negocio del que se trate. Todo lo que está construido sobre conocimiento, software, electrónica, no tiene este problema. Sí lo tienen industrias como el acero, el aluminio o todo lo que conlleve procesos químicos, que tienen grandes gastos energéticos. A no ser que los Estados les proporcionen algún tipo de escudo, sí pueden tener una gran desventaja. ¿Una empresa china vendría a Europa a fabricar acero? Seguramente, no. ¿Los costes energéticos son algo que está dañando la industria? No. Diría que en el 95% de los casos no es un problema, porque nuestras industrias, en su mayoría, se basan en el conocimiento.

Para las fábricas y los edificios, las energías renovables están empezandoa ser muy competitivas, y están creciendo mucho”

P. ¿El coste sigue siendo un problema para las energías renovables?

R. Energías como la solar o la eólica no tenían el nivel de costes óptimos al principio. Ahí, las subvenciones que se dieron eran adecuadas para mantenerlas funcionando. Hoy, en países como Estados Unidos, o zonas como Abu Dabi, hay energía solar a gran escala, porque empieza a ser muy competitiva para fábricas y edificios, como la eólica o la cogeneración. Para las fábricas y los edificios este tipo de tecnologías están empezando a ser muy competitivas. La pregunta es: ¿la nuclear es realmente barata? Muchas veces no se analiza toda la cadena de valor. El coste total del sistema energético incluye la construcción de la planta, reparaciones, uso de combustibles, limpieza... Cuando miras todo el ciclo, muchas de las energías renovables son mucho más competitivas a largo plazo.

P. ¿Es posible imaginar Europa funcionando con energías renovables?

R. Es difícil poner una fecha. Alemania, por ejemplo, ha renunciado a la energía nuclear. Es un hecho que, a escala europea o incluso global, las renovables están creciendo, y mucho más rápido que las vías de generación tradicionales, es algo que en mi negocio se observa claramente.

P. En el contexto europeo, las interconexiones eléctricas son las grandes apuestas. ¿Qué oportunidades presentan para España?

R. Dada la situación geográfica de la península Ibérica, no tiene las mismas oportunidades de conexión que el norte de Europa. Ahí, la estrategia debe ser tener una mayor integración energética con Francia, y creo que habrá más interconexiones porque proporcionan un gran valor económico. Tener más capacidad energética para transmitir, y para comerciar, es muy bueno para un país, además de poseer una red de seguridad en caso de pérdida de energía. Es extremadamente importante, dada la dependencia energética que tiene la sociedad de hoy.

P. ¿Cuál es el gran cambio que experimentará el sector, de cara a industria y consumidores, a medio o largo plazo?

R. La verdadera revolución de la energía sucederá entre los próximos 10 y 30 años. La energía eléctrica crecerá hasta ser la fuente energética que lo moverá todo. Ahora, solo el 20% de los procesos que necesitan energía funcionan únicamente gracias a la energía eléctrica. Todos los dispositivos nuevos funcionan a través de la electricidad, pero en unos años la dependencia será aún mayor: el desarrollo de las smart cities ayudará a ello, también las fábricas del futuro, los automóviles eléctricos... Todo se moverá a través del sistema eléctrico. Y eso también entraña grandes retos para el sistema, por ejemplo, en la resistencia de las redes. En ese contexto no podrán darse apagones o caídas temporales del sistema. Yo calculo que, en 50 años, todo lo que precise de energía funcionará con eléctrica.

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