Reestructuración del grupo

Abengoa sobrevive: luz verde a su plan

Abengoa
Una de las torres de la plataforma solar Solúcar de Abengoa. EFE

Final feliz de momento para el proceso de reestructuración de Abengoa. Hoy a las siete de la tarde (hora española) concluye el plazo para que los acreedores dieran el "sí" al plan de viabilidad presentado el pasado agosto. A falta de los datos definitivos, fuentes financieras confirman que dueños de más del 75% de los alrededor de 9.000 millones de euros de la deuda corporativa del grupo de ingeniería se han adherido al plan.

La salvación del grupo está en proceso. Abengoa estará presidida, previsiblemente, por Gonzalo Urquijo Fernández de Araoz, el hombre impuesto por los hedge funds y la banca en agosto para asesorar en el proceso de reestructuración y que es el actual presidente de ArcelorMittal España.

El plan deberá ser aprobado en la junta extraordinaria, convocada para el 22 de noviembre. En ella se aprobará también el complejo acuerdo de reestructuración, consistente en ampliar capital y canjear las nuevas acciones por deudas y así salvar a la compañía del concurso de acreedores. Abengoa solicitó el preconcurso hace un año asfixiada por un elevado endeudamiento: más de 9.000 millones de deuda financiera y casi 5.000 millones en pagos pendientes a proveedores.

La solución está en una macroemisión de 19.400 millones de acciones nuevas, a las que deben sumarse los 942 millones de acciones (entre los 858 millones de las B y los 83 millones de las A). Así el capital de la compañía quedará formado por unos 20.340 millones de acciones que, si se aprueba la fusión de títulos A y B, serán de un único tipo.

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ABENGOA B 0,00 -11,54%

La ampliación implicará la inyección de los hasta 1.170 millones que aportarán las entidades financieras que lideran el proceso de reestructuración –Santander, Bankia, CaixaBank, Popular y Crédit Agricole– y los 10 hedge funds con los que se llegó a un acuerdo el pasado agosto: Abrams Capital, The Baupost Group, Canyon, Centerbridge, D.E. Shaw, Elliott Management, Hayfin Capital, KKR, Oaktree y Värde.

Unos 661 millones serán destinados a la refinanciación de dinero inyectado desde el mes de septiembre y algo más de 508 se dedicarán a financiar proyectos nuevos o en marcha. Está previsto que el dinero nuevo llegue alrededor del 19 de diciembre, una vez el juez haya dado el visto bueno a la homologación y los accionistas, tanto los antiguos como los nuevos, hayan aprobado los acuerdos en sendas juntas de accionistas. El calendario contempla que toda la reestructuración del grupo esté lista el 28 de febrero de 2017 a más tardar. 

La deuda antigua debería quedar en unos 2.700 millones como máximo, que será la que menos pagará: un 1,5%, del que solo un 0,25% será en metálico. El dinero refinanciado y las nuevas aportaciones se pagarán a un 14% anual, aunque solo un 5% será en efectivo; el 9% restante se pagará en especie: con más deuda. Hasta el vencimiento. Los costes de intereses rondarán los 200 millones de euros al año, un 70% menos que los de 2015.

La deuda total de Abengoa una vez efectuada la metamorfosis de la financiación existente en capital en un 70% rondará los 4.500 millones de euros.

El primer tramo de dinero nuevo, con 945 millones de euros, estará garantizado por dos activos muy preciados. Por un lado con las acciones de Atlantica Yield, de la que conserva un 41,5%, valorado en unos 725 millones de euros. Por otro, con su proyecto estrella en México, una central de cogeneración con una potencia de 220 megavatios, denominada A3T, que según la presentación está valorada entre 700 y 900 millones de euros y cuya finalización está prevista para el tercer trimestre de 2017. Estos dos activos se venderán a más tardar a finales de 2020, siempre con el objetivo de maximizar su valor. Entre tanto, la compañía se propone ejecutar desinversiones por un total de 421 millones entre el presente año (285 millones) y el próximo (136).

El otro tema que solucionará la operación es la situación de fondos propios negativos de Abengoa, que a cierre de junio eran de 2.910 millones de euros, para ello se convertirán en acciones unos 6.000 millones de los alrededor de 9.000 millones que suma la deuda corporativa del grupo. El precio de emisión de los nuevos títulos aún está por determinar.

Los hedge funds aseguran la inyección de un total de 839 millones de dinero nuevo en el primer tramo y que le aseguran un mínimo del 26,6% del capital. Los bancos que pilotan las negociaciones se aseguran hasta 330 millones y tendrán, de entrada, entre el 23,4% y el 28,4% del capital.

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