Indicador sintético de actividad exportadora

Frenazo exportador por el desplome de la demanda externa

Automoción y bienes de equipo, los sectores más afectados

El 85,7% de las empresas exportadoras factura menos de 500.000 euros

La demanda externa se frena Ampliar foto

Pese a que la economía sigue creciendo a tasas intertrimestrales elevadas, tanto la demanda interna (gasto público, privado e inversión) y la externa empiezan a dar síntomas de agotamiento. Los datos desagregados de la contabilidad nacional del segundo trimestre revelan que la demanda interna aportó 3 puntos de crecimiento frente a los 3,8 del primer trimestre. El próximo 24 de noviembre se conocerán los datos correspondientes al tercer trimestre que, con toda probabilidad, redundarán en esa tendencia. La desaceleración de la demanda interna en el segundo trimestre se vio compensada, tan solo parcialmente, por la externa, que pasó de restar cuatro décimas a aportar dos.

Algo que no parece que vaya a suceder en el tercer trimestre. El Ministerio de Economía hizo público ayer el indicador sintético de actividad exportadora, que se realiza a partir de entrevistas a 1.904 compañías sobre su cartera de pedidos en el trimestre, las perspectivas a tres meses y a doce meses. El indicador desciende por segundo trimestre consecutivo hasta los 16,5 puntos, lo que supone el nivel más bajo en dos años. Entre los encuestados, un 20,4% reconoce que perdió pedidos en el citado período, un porcentaje que no se daba desde finales de 2014. Las mejores perspectivas a tres y doce meses no han servido para compensar el desplome de la cartera de pedidos entre julio y septiembre. El 35,2% de los encuestados prevé que venderá más en el cuarto trimestre de este año y el 41,3% tiene previsiones más optimistas para los próximos doce meses.

El retroceso de las exportaciones en el tercer trimestre ya se atisbó en julio, con un descenso anual de las ventas al exterior del 9,1%, y con toda probabilidad se confirmará mañana, fecha en la que la Secretaría de Estado de Comercio hará pública la estadística correspondiente a agosto. Ese desplome, tal y como apunta el indicador sintético de la actividad exportadora, está condicionado por las menores ventas en dos de los sectores que más aportan a la exportación española: bienes de equipo y automoción, con un 20,3% y el 18,7% del total de las ventas al exterior. La cartera de pedidos para ambos sectores se ha situado en el tercer trimestre en 13 y 13,9 puntos, por debajo de la media nacional de 16,5 puntos.

Y también está fundamentado en el empeoramiento de las ventas entre las empresas con menor nivel de facturación. Aquellas que tienen una facturación entre 30.000 y 600.000 euros registraron una puntuación de ocho puntos, menos de la mitad de la media nacional, mientras que el resto de empresas que facturan más de 600.000 euros obtienen puntuaciones cercanas a la media nacional. El peso de las empresas más pequeñas sigue siendo determinante en el tejido exportador español. De los 112.022 compañías que habían exportado entre enero y julio, 96.108 (el 85,7% del total) facturan menos de medio millón de euros.

A las compañías les preocupan los bajos márgenes

La competencia en precios es la principal preocupación de las empresas exportadoras. Un 54,6% de las encuestadas revela que es el primer factor que afecta negativamente a su actividad, seguido ya muy lejos por el precio de las materias primas, con un 39,3% de las respuestas. Les siguen el tipo de cambio (30%), el precio del barril de petróleo (27,3%) y la evolución de la demanda externa.   

La competencia en precios está teniendo una incidencia directa en los precios de los bienes en el exterior y en el margen que obtienen las empresas por sus ventas. El 15,8% de las firmas cree que los precios seguirán a la baja mientras que, en el otro lado, solo el 11,8% considera que irán en dirección contraria. El 70,3% vaticina que seguirán estables.
El impacto de la competencia también se siente en los márgenes. Solo el 7,1% prevé tenerlos mayores en el tercer trimestre frente al 21,4% que considera que serán menores. En el otro lado, el 68,4% considera que no habrá movimientos a corto plazo.

Preguntados sobre los factores que pueden impulsar la demanda externa en los próximos trimestres, el 40% de las firmas identifica la demanda externa como el principal factor que puede impulsar sus exportaciones, seguida por los recursos humanos (24,1%), la competencia en calidad (22,1%) y el precio del petróleo (21%).

Este último es el factor determinante que ha servido para impulsar la economía española en los dos últimos años. España es importadora neta (solo produce el 0,2% de lo que consume) y un precio barato o caro. Por cada euro que sube o baja, el coste o el alivio para la economía española están en el entorno de 500 millones de euros.

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