El deterioro del comercio mundial

España, el país del mundo en el que más suben las exportaciones

Las ventas al exterior también subieron en Alemania, Polonia y Suiza

Los mayores desplomes correspondieron a Rusia (-29,31%) y Reino Unido (-10,75)

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El frenazo de China, el desplome de los emergentes, las estrecheces presupuestarias de los productores de petróleo y el estancamiento de la Unión Europea ha tenido un efecto demoledor sobre el comercio internacional. Los últimos datos de la Organización Mundial de Comercio (recogen las ventas de 70 países que suman el 90% del PIB mundial) son concluyentes. En la primera mitad de 2016, las exportaciones mundiales cayeron un 5,6% respecto al mismo período de 2015 y se situaron en 6,4 billones de euros, lo que representa el nivel más bajo desde 2011.

Tan solo cuatro de los 70 países han logrado esquivar el derrumbe de las exportaciones (España, Alemania, Polonia y Suiza). El mayor avance se ha producido en España, con un 2,4% anual, seguida por Alemania (1,58%), Polonia (1,46%) y Suiza (1,4%). ¿Por qué se ha producido esa situación? La principal razón se encuentra en la endogamia comercial de la Unión Europea, a la que pertenecen los tres primeros, mientras que el cuarto (Suiza) no es miembro, pero mantiene relaciones privilegiadas a través de más de 120 acuerdos bilaterales. El 63% de las exportaciones de la UE tienen como destino otro país de la misma región económica. Un aislamiento comercial que le hace sufrir cuando el resto de países, desarrollados o emergentes, de Ásia, África o América crecen con fuerza, pero que le sirve de refugio en contextos económicos como el actual, con China creciendo al menor ritmo en cuatro años, Japón estancada, Brasil y Rusia en recesión y Arabia Saudí con problemas para cuadrar su presupuesto por el agujero que el crudo ha hecho en sus cuentas.

Fuentes del Ejecutivo justifican la primera posición de España por las ganancias de competitividad experimentadas durante los seis años de crisis, reflejadas en la moderación salarial provocada por la reforma laboral. Las empresas han tenido que destinar menos dinero a pagar costes laborales y han podido ajustar precios a la baja para ganar contratos en el exterior. Pero ha habido dos elementos diferenciales que han impulsado las ventas frente a otros países: el desplome del precio del petróleo y el diferencial negativo de precios frente a otros países. El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizó a una media de 53 euros por barril en la primera mitad de 2015; en el mismo período de 2016, la cotización bajó un 22% hasta los 41 euros. Una sustancial rebaja de costes para empresas que se tradujo en tarifas más baratas para enviar mercancías y personal o en precios más ajustados para producir.

El elemento que ha impulsado definitivamente las exportaciones españolas ha sido la caída de precios. El IPC, con algunas excepciones, ha estado en tasas negativas en los tres últimos ejercicios y eso ha propiciado que el diferencial de inflación (compara la evolución del IPC con la de otros países) haya pasado de ser positivo a ser negativo. En concreto, los precios han bajado con más intensidad en ese período, con un punto de diferencia con la media de la zona euro y de la UE-28. Esa brecha ha sido mayor con EE UU y con la media de los 35 países desarrollados que forman la OCDE, lo que les ha permitido a las empresas ofrecer mejores precios y ganar más margen.

La undécima potencia en venta de servicios

La exportaciones españolas de bienes están en máximos históricos y ya tienen un peso superior a un tercio del PIB. Ese repunte de las ventas ha propiciado que el tejido exportador haya crecido con fuerza. El número de empresas creció en la primera mitad del año un 2% hasta las 104.245 compañías, mientras que el de exportadores regulares (aquellos que venden durante cuatro años consecutivos) también creció un 4,3% hasta llegar a 46.396 compañías.

Todo ello llevará a que España supere la decimoctava posición en la clasificación mundial de exportadores con la que cerró 2015, con una cuota del 1,7% del comercio mundial.

Un porcentaje sensiblemente inferior al que tiene la economía española en el comercio de servicios. La clasificación de la OMC la sitúa en 2015 como la undécima potencia mundial, con una cuota del 2,5%, por delante de Bélgica, Suiza, Italia o Canadá.

Esta última clasificación está liderada por EEUU, con un 14,5% de cuota mundial en venta de servicios al extranjero, seguida por Reino Unido (7,3%) y China (6%). En esta lista destaca el papel protagonista de los países que han apostado por el desarrollo de la industria tecnológica. India ocupa el octavo puesto, con un 3,3% de la cuota mundial;Singapur, con un 2,9%, la novena e Irlanda, cuestionada por su política de dumping fiscal, ocupa la décima con un 2,7% del total.

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