Internacionalización

¿Cómo emprender un negocio en Nueva York?

Pese a las trabas legales, tener éxito en la ciudad de los rascacielos es posible.

¿Cómo emprender un negocio en Nueva York?

El historiador James Truslow Adams expresó en 1931 por primera vez el famoso concepto The American Dream (el sueño americano). Desde entonces, la posibilidad de alcanzar el éxito bajo las mismas oportunidades que cualquier ciudadano americano ha inundado la cabeza de millones de inmigrantes. Aunque bien es cierto que, de una forma estricta, esa idea había comenzado ya a inculcarse en los pioneros ingleses de los siglos XVI y XVII, con el fin de poblar las colonias británicas de América del Norte.

Apareciese cuando apareciese el concepto, en la actualidad ha perdido valor. ¿La razón? Cada vez son más los inmigrantes que han fracasado en su intento de lograr una posición destacada en EE UU por no contar con las mismas oportunidades que los ciudadanos nativos. Aun así, triunfar en el país es posible. Eso sí, emprender un negocio propio es, en muchas ocasiones, más viable que a través de un contrato.

“Conseguir un visado de trabajo es extremadamente difícil; si emprendes tu propio proyecto, los trámites son más factibles porque el Gobierno entiende que eres tú mismo el que estás generando tu puesto laboral”, explica Paz Sintes, barcelonesa, diseñadora y cabeza de la firma de joyería homónima. Sus piezas, confeccionadas en tela de gran calidad, son consideradas obras de arte en Estados Unidos y han logrado cautivar hasta a la reina Letizia. No obstante, para conseguir triunfar, como dice Sintes, es necesario dejarse la piel. “Al principio, te matas; y realmente nunca llegas a relajarte porque, si lo haces, te arriesgas a perder lo conseguido en muy poco tiempo. Pero si tienes una pasión clara y crees en lo que haces, es posible”, comenta.

¿Por qué hacerlo en Nueva York? Armando Prados, consejero delegado del grupo de spa Aire Ancient Baths, lo tiene claro: “Es la primera ciudad del mundo. Si consigues triunfar, tienes la certeza de que podrás hacerlo en cualquier lugar del mundo porque la difusión que te aporta es enorme”. Sin embargo, como apunta Prados, llegar a montar un negocio no es tarea fácil. “Si intentas hacerlo a la manera española, fracasarás; tienes que cambiar la mentalidad completamente y, ante todo, contar con asesoramiento profesional. Es un servicio caro, pero, al final, te sale barato”, asegura contundente el empresario. Para su grupo, obtener permisos es uno de los trámites más complicados. “Exigen licencias para todo. Entre nuestros servicios ofrecemos un baño de vino que viene acompañado de una copa y, para ello, tuvimos que solicitar una autorización de alcohol. ¡Tuve que informar hasta del color de ojos de mi mujer!”, exclama. Otros de los inconvenientes que menciona es la gran rotación de personal: “En España formas a tus empleados y tienes casi la seguridad de que estarán contigo una media de dos años; en Nueva York se pueden marchar a los 15 días”.

Para montar una empresa en Nueva York, como en cualquier parte del mundo, es primordial escribir un plan de negocios, elegir la ubicación y pedir financiación, sugiere la Cámara de Comercio de España en Nueva York. Después, definir su estructura legal y registrar su nombre comercial. Tras ello, deberá solicitar un número de identificación fiscal, la compensación de trabajador, seguros por desempleo y por incapacidad. En general, pedir todas licencias necesarias según el tipo de negocio. Y es fundamental entender las responsabilidades que tendrá como empresario y empleador.

Otro caso destacable es el del cocinero Lolo Manso. Cuenta con tres restaurantes en Manhattan: los Socarrats y La Churrería. Manso no duda en animar a otros cocineros a abrir su negocio en la ciudad: “Si tienes confianza en tu producto, siempre hay hueco para el éxito. Aquí hay sitio para todos si se siguen tres normas: trabajo, trabajo y trabajo”. El empresario no deja pasar la oportunidad de mandar un mensaje a los políticos españoles: “Si quieren que la marca España triunfe, deben hacerlo a través de su gastronomía. Abrir escuelas de cocina por el mundo es una medida que daría a conocer nuestro producto y nuestro país”, finaliza.

Formas jurídicas de las empresas en EE UU

En EE UU existen cuatro tipos de empresas, que a su vez pueden contener diferentes variaciones, según la Cámara de Comercio de España en dicho país.

Propiedad única. Exige pocos requisitos. El propietario asume toda la responsabilidad financiera y operativa. Los activos de la persona están ligados a los de la compañía, por lo que el propietario asume todos los riesgos.

Corporación. Son entidades independientes de sus propietarios. Los accionistas están protegidos de las obligaciones y responsabilidades generadas por la empresa. A nivel fiscal, hay dos tipos: C y S. Las C son responsabilidad de la compañía, mientras que las S no tienen obligaciones impositivas.

Sociedad de responsabilidad limitada. Combinación de corporación y sociedad limitada. Los propietarios controlan acciones y su responsabilidad por las operaciones de la empresa depende del porcentaje de títulos que controlen. Los impuestos recaen de forma individual sobre los accionistas.

Sociedad limitada. Formada por dos personas o entidades para poseer y gestionar la empresa. Los socios comparten beneficios, pérdidas y la gestión de la firma. Los impuestos son también responsabilidad individual de los socios.

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