Editorial

El peligro Donald Trump

El candidato republicano es solo una amenaza para las libertades y la estabilidad mundial. También para la economía

La grabación en la que Donald Trump, el candidato republicano a la presidencia de EE UU, se muestra como un depredador sexual solo marca un hito más en la carrera de este político, que ya se había mostrado machista, como xenófobo o despótico, en muchas otras ocasiones. Tras conocerse sus comentarios denigrantes para las mujeres este fin de semana, dijo a su rival demócrata, Hillary Clinton, que le gustaría encarcelarla, lo que le colocaría en la división autoritaria de los Putin o Maduro. Pero, en una campaña que rompe todos los consensos que han caracterizado a la gran democracia norteamericana, Trump sigue vivo, a pesar de que cada día más líderes republicanos que se desmarcan de él.

El magnate no constituye solo una amenaza para las libertades, los derechos civiles y la estabilidad mundial. También lo es para la economía. Sus ideas de aislar a Estados Unidos –rompiendo una larga tradición de libre comercio–, deportar a los inmigrantes, negar el cambio climático o romper los lazos trasatlánticos auguran tiempos de convulsión global si ganara el 8 de noviembre. Los últimos acontecimientos reducen sus opciones de victoria, pero el mercado podría estar despreciando la posibilidad real de que un irresponsable llegue a ocupar la Casa Blanca.

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