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Las recetas de BlackRock para invertir en el cuarto trimestre

BlackRock
Operadores de la Bolsa de Nueva York Reuters

BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo, ha comenzado a prepararse para un nuevo escenario para la inversión en el que los mercados tendrán que comenzar a despedirse de los estímulos monetarios que han sostenido el rally bursátil y de renta fija de los últimos años y en el que las rentabilidades a las que se puede aspirar están en mínimos. En su informe de perspectivas para el cuarto trimestre de este año, Black Rock reconoce que “estamos asistiendo a los primeros indicios de un cambio de tendencia en las rentabilidades de mercado”. La causa está en una economía estadounidense que ya muestra señales de aumento de la inflación sin que el crecimiento económico termine de despegar y en el viraje que aprecia la gestora a nivel mundial desde los estímulos monetarios a los presupuestarios.

Los bancos centrales van a ir pasando por tanto el testigo a los gobiernos, ante la evidencia de que la política monetaria tiene un límite. “Prevemos que la Reserva Federal estadounidense presionará con lentas subidas de tipos, al tiempo que otros grandes bancos centrales empiezan a rozar el límite de sus políticas acomodaticias”, explica BlackRock en su informe trimestral. Así, la gestora señala que la capacidad de unos tipos de interés a niveles extraordinariamente bajos para estimular la economía es mínima, al tiempo que tanto el Banco de Japón como el BCE se enfrentan a las limitaciones para seguir comprando deuda a los niveles actuales.

El Banco de Japón ya posee en su balance el 40% de los bonos soberanos japoneses y si continúa las adquisiciones de deuda al ritmo actual, en 2020 habrá comprado ya dos tercios del total. Para el BCE prevé que prolongue su programa de compras más allá de marzo de 2017, al tiempo que tendrá que relajar los límites que se ha impuesto para adquirir deuda.

Consecuencia de las políticas monetarias, las previsiones de rentabilidad de BlackRock “se encuentran en mínimos para todas las clases de activos desde el estallido de la crisis financiera”. Aun así, la gestora aprecia nichos de rentabilidad en la toma de riesgos en renta variable, en determinados instrumentos de deuda corporativa, activos emergentes e inversiones alternativas.

En Bolsa, BlackRock advierte que la inversión por rentabilidad por dividendo podría verse presionada por la subida de los rendimientos de los bonos, consecuencia del alza de tipos en EE UU. Añade que las acciones atractivas por dividendo están cotizando a los niveles más caros en más de una década ante la búsqueda incesante de rentabilidad y que seguirán atrayendo inversión. Ve oportunidades a nivel global en tecnología y en financieras de fura de Europa, evitando de forma generalizada el sector energético.

Por geografías, y desde la perspectiva de un inversor en dólares, BlackRock tiene preferencia por la Bolsa emergente –gracias a un dólar estable, a una mejora de los fundamentales de las empresas y a unas valoraciones de activos razonables-, y por la asiática, excluyendo Japón, en especial por la Bolsa india.

En renta fija, las recomendaciones de BlackRock están en los plazos más cortos y en la deuda corporativa con calificación de grado de inversión de la zona euro, Reino Unido y Estados Unidos. Su posición en deuda soberana de la zona euro es neutral, aunque con preferencia por bonos de la periferia por su mayor rentabilidad y el apoyo del BCE. "La deuda emergente nos parece interesante, pero ahora somos más selectivos y vemos más potencial alcista en la renta variable de este universo", añaden.

BlackRock señala que en el cuarto trimestre podrán apreciarse “breves picos de volatilidad puesto que los límites de la política monetaria se han tornado más claros”. Además, se esperan acontecimientos de calado como las elecciones presidenciales en Estados Unidos, “el principal riesgo político”.

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