Crisis del PSOE

El grupo socialista en el Congreso defiende evitar nuevas elecciones

Solo tres diputados se manifestaron a favor de mantener el voto en contra a Rajoy

Los diputados socialistas Eduardo Madina y Patxi López.
Los diputados socialistas Eduardo Madina y Patxi López. EFE

Y de repente, todo cambió. El grupo parlamentario socialista en el Congreso, formado por 84 diputados, que hasta ahora defendía públicamente el voto en contra a una hipotética investidura de Mariano Rajoy, cambió de planteamiento ayer, tras la caída de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE el pasado sábado. Si antes se hacía una cerrada defensa del “no es no” que lideraba Pedro Sánchez, ahora, la consigna pasa por tratar de evitar la convocatoria de unas terceras elecciones generales en apenas un año, coincidiendo con el planteamiento del presidente de la gestora, Javier Fernández.

Una veintena de diputados socialistas intervino ayer en la reunión del grupo en la sala Constitucional del Congreso, antes de la celebración del pleno, para señalar que el PSOE debe evitar las terceras elecciones. El encuentro contó con dos invitados especiales, Javier Fernández y Mario Jiménez, portavoz de la gestora y cercano a Susana Díaz, que llegaron acompañados del portavoz parlamentario, Antonio Hernando, que se mantiene en su puesto. Además, hubo dos notables ausencias, las de Pedro Sánchez y César Luena, según señalaron varios asistentes.

Algunos de los parlamentarios socialistas fueron más allá de lo defendido por el presidente de la gestora y se manifestaron abiertamente a favor de una abstención. Fueron, entre otros, el castellanomanchego José María Barreda, el valenciano Ciprià Císcar y el asturiano Antonio Trevín. El expresidente de Castilla-La Mancha ya se había manifestado en diversas ocasiones en este sentido.

Únicamente tres diputados socialistas, Odón Elorza, Rafael Simancas y Margarita Robles, apostaron por mantener el voto en contra a Rajoy. El diputado vasco apostó por tratar de buscar un Gobierno alternativo, mientras que la exmagistrada, que ocupó el número dos de la lista madrileña como independiente, pidió “coherencia” con lo que se había defendido hasta ahora. Los exdirigentes socialistas que se mantuvieron leales a Sánchez decidieron no intervenir ayer por considerar que no era el lugar adecuado. “Los no dimisionarios no hablamos porque entendemos que la decisión la tiene que tomar el Comité Federal. El grupo parlamentario no decide qué se vota”, explicó una integrante de la Ejecutiva de Sánchez a Cinco Días.

Fuentes socialistas señalaron que la celebración de la nueva reunión del Comité Federal –máximo órgano entre congresos– tendrá lugar el sábado 15 de octubre, aunque todavía no existe convocatoria oficial desde Ferraz.

El presidente de la gestora, Javier Fernández, pidió “responsabilidad” a los diputados socialistas a su entrada a la reunión con el grupo parlamentario y se mostró preocupado por la división existente. “La función de la gestora y la mía en particular es intentar apaciguar en este momento a la organización, y eso necesita diálogo”, señaló. “Me preocupa la división en el partido y eso es lo que tengo que evitar, que haya un antagonismo y un enfrentamiento”, afirmó Fernández, quien admitió que tratará de evitar que la división existente en las filas socialistas se traslade al grupo parlamentario; por lo que pidió mantener la unidad: “Es un riesgo que puede afectar al partido en las bases”.

Por su parte, el exsecretario de Organización César Luena pidió ayer a los militantes socialistas decepcionados por el derrocamiento de Sánchez, que se plantean abandonar el partido, que continúen dentro y les rogó “calma y serenidad”. Luena defendió que los militantes serán quienes tomen las decisiones importantes del partido. “El futuro del PSOE siempre lo van a decidir los militantes”, insistió.

Baile de escaños en la bancada socialista del Congreso

El terremoto que se vivió en Ferraz el sábado tuvo su réplica en el hemiciclo. Antonio Hernando, portavoz de los socialistas en el Congreso, se movió un asiento a la derecha para ocupar el escaño donde antes se sentaba Pedro Sánchez. A la izquierda de Hernando se sentará el andaluz Miguel Ángel Heredia. El exsecretario general pasa de la segunda fila (justo detrás del Gobierno) a la cuarta, al asiento 1.401. Justo delante de él, en la tercera fila, se situaron María Jesús Serrano y, a su lado, Ricardo Cortés, ambos miembros de la gestora. El diputado vasco Eduardo Madina se sentará justo detrás, en el escaño 1.501. Los fieles a Sánchez fueron relegados a la quinta fila, como María Gónzalez Veracruz (1.502) y Adriana Lastra (1.508), y a la sexta fila, como César Luena (1.601) y Susana Sumelzo (1.603). “No nos explicaron los motivos”, lamentó uno de los leales.

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