Regulación financiera

El retraso en la adaptación a Basilea III presiona a la banca

Sede del BCE
Sede del BCE REUTERS

El Banco Internacional de Pagos de Basilea ha elaborado el informe con el que explicar al G20 la situación de la banca internacional. Es el documento que podrán analizar los líderes de las grandes economías mundiales en la reunión que se celebrará en la ciudad china de Hangzhou en los próximos 4 y 5 de septiembre. Y si bien el texto reconoce avances en la implementación de las exigencias de capital de Basilea III, que entrarán en vigor en su totalidad a partir de 2019, también advierte de los desafíos pendientes para asegurar que el sector financiero deje de ser una amenaza para la economía mundial. O sea al menos un riesgo lo más controlado posible.

De hecho, la vigilancia de la banca por parte del G20 surgió como prioridad tras la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008. En la cumbre celebrada en noviembre de ese año en Washington se llegó a hablar de refundar el capitalismo, un objetivo grandilocuente que no ha llegado a cumplirse pero que sí deja avances en materia de regulación bancaria y refuerzo del capital.

El documento del BIS publicado ayer señala que los principales bancos internacionales han reforzado su capital de máxima calidad, el que computa en como CET1 en 1,3 billones de euros desde 2011. “En los cinco últimos años, el sistema bancario internacional ha hecho sustanciales progresos en la construcción de colchones de capital y liquidez”, señala el documento del BIS. La institución advierte sin embargo que quedan desafíos pendientes en la adaptación de los bancos a la regulación de Basilea III, en especial en lo relativo al cumplimiento del calendario en algunas jurisdicciones.

  • Mejora en el último año

El BIS apunta que el retraso en la implementación de Basilea III_tiene implicaciones globales, ya que “pone bajo una presión innecesaria a las jurisdicciones que han adoptado las recomendaciones estándard en los plazos acordados”. El banco recuerda que una implementación acompasada a nivel internacional es clave puesto que hay países que acogen a entidades financieras con actividad global, si bien no llega a sacar los colores a ninguna geografía en concreto.

En todo caso, destaca el tono positivo del documento, en el que el Banco Internacional de Pagos de Basilea señala que “los bancos continúan construyendo unos colchones de capital y de liquidez mayores y de mejor calidad al tiempo que reducen su apalancamiento”. Destaca especialmente que los grandes bancos internacionales ya han alcanzado los requerimientos de capital y apalancamiento que establece el calendario y que la mayoría de ellos ya se ha adaptado en lo referente a los requerimientos de liquidez. Aun así, el mercado ya exige desde hace tiempo que las entidades financieras no solo cumplan con la aplicación gradual de la normativa sino que se adelanten a su plena implementación, que será una realidad a partir de enero de 2019.

Otro de los puntos que señala el documento es la diferencia que todavía existe en los criterios con que la banca mide sus activos ponderados por riesgo, que el BIS considera “excesiva”. Esta falta de uniformidad no permite por tanto una comparativa homogénea de indicadores como la morosidad o los niveles de capital.

Más emisiones de ‘cocos’ para reforzar capital

Barclays ha sido la última de las entidades en sumarse a la oleada de emisiones de bonos contingentes convertibles, conocidos comúnmente como cocos. Es la fórmula encontrada por la banca para reforzar sus ratios de capital, ya que estas emisiones computan en el ratio de capital Tier 1, el de máxima calidad. El momento es propicio al calor de la estabilidad que proporciona el BCE al mercado de deuda y después de que el mercado ya encajara la sacudida que causó Deutsche Bank en el mes de febrero, cuando se temió que sus pérdidas llegaran a anular el pago de cupón de este producto, lo que finalmente no sucedió.
Barclays captó la semana pasada 1.500 millones de dólares en ‘cocos’, con un cupón del 7,875% en una operación que sigue a las realizadas en el último mes por UBS, Royal Bank of Scotland y Standard Chartered, según datos recopilados por Bloomberg. Barclays consigue así reforzar capital después de que los test de estrés realizados a la banca europea a finales de julio revelaran que la entidad tendría un ratio de capital de máxima calidad (CET1) del 7,3% en el escenario adverso, un nivel ajustado para un banco considerado sistémico. Barclays quedó así en el punto de mira de los inversores junto a otros bancos como Unicredit, Commerzbank y Deutsche Bank, con ratios de capital inferiores al 8% en el escenario adverso.
El suizo UBS ya ha realizado en el año dos emisiones de cocos, una en marzo por 1.500 millones de dólares y otra en agosto por 1.100 millones y un cupón del 7,25%. También han emitido bonos contiengentes convertibles este mes Standard Chartered, con 2.000 millones de dólares y un cupón del 7,5% y Royal Bank of Scotland, por 2.650 millones y un cupón del 8,625%.

Normas