Pequeños gigantes

Estilo y confort en los pies no están reñidos

Calidad, comodidad y diseño son las máximas del grupo Pitillos, fabricante de calzado para mujer que lleva más de 35 años marcando tendencia.

Un detallado estudio de la anatomía del pie, materiales de primera calidad y un equipo de expertos diseñadores lo hacen posible.
Un detallado estudio de la anatomía del pie, materiales de primera calidad y un equipo de expertos diseñadores lo hacen posible.

Un pequeño taller familiar, visión de negocio y un olfato innato para anticipar las necesidades del cliente son los tres pilares sobre los que se asienta el nacimiento y desarrollo de Pitillos. Una empresa familiar dedicada a la fabricación de calzado, fundada por Juan Antonio Hernández en la localidad de Arnedo.

Poco y todo queda de aquel taller familiar convertido hoy en un grupo internacional cuyas instalaciones superan los 8.000 metros cuadrados.

La sede (oficinas, producción y distribución) se mantiene en la misma localidad de apenas 15.000 habitantes de La Rioja Baja, una tierra prolífica en este tipo de negocios (aquí tienen su sede marcas como Chiruca, Callaghan, Fluchos).

La empresa, con más de 35 años de historia, mantiene fielmente la filosofía y principios instaurados por su fundador –todavía con mando en plaza– de “ofrecer calzado cómodo y de calidad” para una mujer actual, cuenta Silvia Hernández, directora general, hija de Juan Antonio y segunda generación al frente de Pitillos.

Desde su fundación, la empresa ha dado beneficios y ya factura 28 millones

Pareciera que está describiendo los zapatos de la abuela en un mundo donde la imagen manda. “Nada de eso, la calidad y el confort no están reñidos ni con el estilo ni con el diseño. Hacemos calzados reales, para personas reales, tras un exhaustivo estudio del pie y a precios asequibles”, enfatiza Hernández.

De inmediato, añade: “Todo el mundo tiene algún problema en los pies”. Nos acaba de romper el mito de que para presumir hay que sufrir. “No se trata”, continúa, “de ir sobre tacones de aguja todo el día, sino de llevar el calzado perfecto en cada ocasión”.

A pesar de la maquinaria y la tecnología, la fabricación “sigue siendo un proceso muy manual, casi artesanal. El calzado hay que tocarlo, la piel es un producto vivo que hay que tratar con mimo”, apunta Elena Bermejo, gerente de la firma.

La selección de materiales es esencial para Pitillos, que en su mayor parte trabaja con cuero vacuno de los mejores productores italianos y emplea también otros tejidos como licra, lona y charol.

Su equipo de diseño está formado por diez personas dirigidas por el reputado Fernando Terroba, exdiseñador de la firma de lujo Stuart Weitzman, creador de la sandalia del millón de euros.

El zapato de la abuela

Pitillos
Juan Antonio Hernández, fundador de Pitillos.

¿Tacón medio y ancho, empeine cerrado y diseño de dudoso gusto? ¡Un zapato de abuela! Las apariencias engañan y Juan Antonio Hernández atisbó en este tipo de calzado el paradigma del confort. Se empeñó en un matrimonio indisoluble a tres: comodidad, calidad y estilo para un rejuvenecido zapato en el que el estudio anatómico del pie resulta imprescindible.

El grupo Pitillos tiene, además, otras tres marcas: Blanco & Negro, enfocada en el diseño y fundada en 1994; Silvia Hernández, dirigida a un público femenino joven (2000), y Ricardo Hernández, zapato para caballero (2003).

Desde su fundación, la empresa, que factura 28 millones de euros, no ha sufrido grandes contratiempos. Al contrario, “cada año hemos ido a mejor y el beneficio se ha invertido en maquinaria nueva y más moderna”, afirma Bermejo.

¿Y la crisis? “Con la crisis se ha vuelto a la realidad del mercado. Casi nadie puede invertir 120 euros en un zapato”, coinciden. En su caso, la horquilla de precio se sitúa entre los 60 y 70 euros, pero “una vez que el cliente prueba nuestros zapatos, se fideliza”, señala Hernández. El boca a boca hace el resto.

La compañía es consciente de la evolución de las tiendas, el mercado y el cliente. Las tiendas de barrio eran su mercado natural. Hoy, sus zapatos se pueden encontrar en establecimientos de la elitista calle Serrano, en Madrid, en grandes superficies y cadenas comerciales.

El mercado nacional “no puede crecer más y hay que salir fuera sin prisas, captando clientes y distribuidores”, y el consumidor busca “un zapato para cubrir todas las horas del día y todos los días de la semana con la máxima comodidad”. Tienen 250 modelos para elegir, mucho antes de que las trendsetters de última hora recuperaran un reinventado zapato de la abuela como lo más fashionista del mundo.

Cuando lo barato sale caro

Pitillos
En la fabricación del calzado solo se utilizan materiales de primera calidad, fundamentalmente piel vacuna. Las hormas se trabajan con mimo.

El tiempo suele colocar a cada quien en su lugar, y tratándose de calzado uno se la juega una vez, no más. Esta es la conclusión a la que llegan Silvia Hernández y Elena Bermejo para explicar la rápida proliferación de tiendas de calzado made in China y su vertiginosa desaparición.

“El mercado suele dictar sentencia y sí, la crisis obligó a los consumidores a ajustarse el cinturón y comprar zapatos baratos”, pero al final resulta que “ese calzado es incómodo, de plástico, no se adapta a la forma anatómica del pie y no dura”.

¿Conclusión? Como en todo, es mejor invertir en calidad y “si solo te puedes comprar un par de zapatos, mejor que sean buenos y no necesariamente caros ni feos”. Sus pies se lo agradecerán.

Datos básicos

Silvia Hernández
Silvia Hernández y su hermano Ricardo lideran la segunda generación de la firma y tienen marca propia en el grupo.

Andadura
La compañía nació en 1981 en un pequeño taller familiar. Hoy tiene una plantilla de 47 empleados, factura 28 millones de euros anuales, ha vendido más de 1,8 millones de zapatos en España en 2015 y cuenta con más de 3.000 puntos de venta. La firma de zapatos de confort dispone actualmente de 250 modelos en cuya fabricación se aúna la producción artesanal y la tecnología de vanguardia.

Expansión
Los zapatos se distribuyen fuera de nuestras fronteras, en países como Francia, Irlanda, Italia, Suecia, Catar, Canadá o China. En Latinoamérica su zapatos se pueden encontrar, entre otros, en México, Brasil y Argentina. Sin prisa, el grupo va ampliando su presencia internacional con la misma estrategia que sigue en España, captando distribuidores locales o clientes.

Producto
Calidad, comodidad, estilo, una amplia colección de zapatos y un precio accesible son las señas de identidad de la marca, que se fabrica íntegramente en España. Una de las características de este calzado es la tecnología aplicada a la fabricación de su suela light de poliuretano expandido, que convierte a sus zapatos en unos de los más ligeros del mercado. En la fabricación se emplean pieles de primera calidad, casi todas de vacuno, y otros materiales, como licra, lona y charol.

Fe de error

Este artículo se actualizó el jueves 18 de agosto de 2016 para reflejar que el fundador de Pitillos es Juan Antonio Hernández y no Ricardo como se indicó por error en la versión original.

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