Renta fija

Un tercio de la deuda corporativa española cotiza a interés negativo

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. EFE

Los rendimientos bajo cero también están llegando a la deuda corporativa española. El plan de compras de deuda privada anunciado por el Banco Central Europeo el pasado mes de marzo fue el pistoletazo de salida para el derrumbe de las rentabilidades de estos activos, que están replicando el comportamiento de la deuda soberana, teledirigido desde hace más de un año por la institución que preside Mario Draghi.

El BCE comenzó sus compras de deuda corporativa europea en el mes de junio y desde entonces ha adquirido un volumen de 16.226 millones de euros, en su mayoría en pequeñas adquisiciones por una cuantía inferior a los 10 millones de euros. La cifra está a años luz del casi billón de euros que ha adquirido en bonos soberanos pero su impacto ya se deja sentir con claridad en el mercado. Un total de 162.570 millones de euros de bonos corporativos emitidos por empresas españolas están cotizando con rendimiento negativo, lo que supone el 33% del total.

Los mayores volúmenes se concentran en emisiones lanzadas por los bancos y que tienen su fecha de vencimiento en este año o el próximo. Aunque también hay emisiones con rendimiento negativo correspondientes al sector no financiero, como es el caso de una emisión de 600 millones de euros de Telefónica con vencimiento en marzo de 2021, o dos de Iberdrola con vencimiento en 2017 y 2018, con rendimientos en negativo que oscilan entre el -0,22% y el -0,58%. La gran excepción es la emisión de un convertible de Acciona lanzada en enero de 2014 por 342 millones de euros y vencimiento en enero de 2019 y que cotiza con un rendimiento negativo del 6,45%.

El BCE domina el mercado
“El mercado está marcado por las compras del BCE y ese entorno de tipos de interés tan bajos ha arrastrado también a la deuda corporativa”, apunta David Ardura, gestor de renta fija de Gesconsult, que reconoce que en la deuda privada hay más recorrido a la baja en rentabilidad que en la deuda soberana, donde los rendimientos ya se adentran de forma clara en terreno negativo.

El BCE explica en un documento publicado a principios de este mes que ha realizado compras de deuda corporativa con rendimientos que oscilan entre el -0,3% y el 3%. El 20% de sus adquisiciones ha sido de bonos con rendimiento en negativo, sin superar el -0,4%, el interés de la facilidad de depósito. Un 28% de sus adquisiciones se han concentrado en emisiones de empresas de bienes de consumo, el 22% en el sector energético y de servicios, el 11% en telecomunicaciones y otro 9% en sector industrial. En banca, el BCE lleva desde finales de 2014 adquiriendo bonos de titulización y cédulas hipotecarias de la banca.

Los expertos prevén que el fenómeno de las rentabilidades en negativo se acentúe en la deuda corporativa. No en vano, el BCE garantiza a los compradores que, aunque se adquiera un título con interés negativo –lo que supone hacerlo a pérdida–, va a haber un comprador dispuesto a adquirirlo a un interés aún más bajo, tal y como sucede ya hace meses en los bonos soberanos. Así, casi el 60% de la deuda pública en circulación de la zona euro cotiza con rentabilidad negativa, más de 4,6 billones de euros.

Mercado activo en agosto

“El tono del mercado este mes de agosto es tremendamente positivo”, destaca Javier Guzmán, codirector de mercado de capitales de Société Générale, que destaca el éxito que han tenido colocaciones como las realizadas este mes por Cellnex o la portuguesa EDP. “Por lo general agosto es un mes cerrado para las emisiones, pero este mes está siendo activo”, añade. Una actividad que tiene que ver directamente con la intervención en el mercado del BCE, que está abaratando de forma generalizada el coste de emisión e incluso adquiriendo activos de renta fija privada en el mercado primario, directamente en las emisiones y sin esperar a que se negocien en el mercado. En julio compró bonos en el mercado primario por 775 millones de euros.

Cellnex ha sido un claro ejemplo del apetito de los inversores por la deuda corporativa. La filial de Abertis lanzó el 1 de agosto un emisión de 750 millones de euros en bonos que vencen en 2024 que recibió una demanda de 4.000 millones de euros a un tipo de interés del 2,45%. También han salido a captar financiación este mes de agosto Vodafone, BMW y Shell, con emisiones en libras que se van a ver beneficiadas por las compras que iniciará el Banco de Inglaterra en septiembre. Ayer mismo también emitieron deuda subordinada Société Générale y Standard & Chartered.

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