Turismo rural

Cinco pueblos para ir de casa en casa

Euskadi y Asturias lideran el nivel de ocupación. Los usuarios valoran la cercanía a la playa, piscina y barbacoa.

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Piscina de Casa Grande El Mirlo Blanco, en Catoira, Pontevedra.

Ir de pueblos es una tradición en España que ni el mal tiempo empaña, pero en verano esta costumbre casi se vuelve obligación. Pasar toda o parte de las vacaciones estivales en el pueblo que nos vio nacer o hacer una escapada rural para huir de la ciudad es tendencia y las estadísticas lo confirman.

Agosto es el mes estrella en cuanto a ocupación y en los últimos cuatro años las reservas en este mes no han dejado de crecer. Este año, la ocupación alcanzará el 52%, dos puntos porcentuales más que en 2015 (50%) y muy por encima de las cifras alcanzadas en 2014 (44%) y 2013 (39%), según datos de Toprural.com.

Por comunidades, Euskadi (81%), Asturias (78%), Baleares (72%), Galicia (70%) y Cantabria (68%) lideran las listas de ocupación.

Canarias (67%) y Madrid (44%) son las regiones con un mayor incremento de alojamientos rurales, con 20 y 15 puntos porcentuales, respectivamente, por encima del nivel de ocupación en 2015 (47% y 29%).

Cataluña, Castilla y León y Andalucía son las comunidades preferidas por los usuarios de turismo rural.

El puente de la Paloma, este fin de semana, es el que registra más ocupación (62%) y Navarra (78%) y Asturias (77%) son los destinos favoritos para disfrutar de la fiesta, según datos de Escapadarural.com. Las casas cercanas a la playa (68%) y las que cuentan con piscina y barbacoa (46%) son las más buscadas.

En la pared de la montaña

Bérchules
La piscina de El Mirador, que también tiene barbacoa.

Su arquitectura es la típica estampa de un pueblo de la Alpujarra granadina, con sus casas blancas de tejados planos y sus calles escalonados para sortear las irregularidades del terreno. No en vano, se ubica en la vertiente sur del Parque Natural de Sierra Nevada, en plena alta montaña, entre bellos parajes.

Los amantes del turismo rural encontrarán aquí un lugar ideal para practicar actividades, como senderismo o rutas a caballo, o celebrar la Nochevieja en verano por culpa de un apagón. Adivine por qué.

¿Dónde dormir? En El Mirador de Bérchules se puede elegir apartamento de 2, 3 y 4 dormitorios, todos con chimenea y terraza. Desde 55 euros por noche.

A prueba de piratas y enemigos

Catoira
La Casa Grande se ubica en una finca de 14.000 m2.

Bosques espesos, marismas y playas fluviales dibujan el paisaje de Catoira (Pontevedra). Esta localidad, a 37 km de Santiago, donde se unen la desembocadura del río Ulla y la ría de Arousa, tiene en su entorno natural su mejor aliado y atractivo.

Fue una fortaleza inexpugnable de la que se conservan sus famosas Torres del Oeste, del siglo IX. Durante siglos, este baluarte resistió las embestidas de los ejércitos normandos y los piratas sarracenos. Cada año, una romería vikinga conmemora este hecho histórico.

¿Dónde dormir? Casa Grande El Mirlo Blanco, una antigua casa solariega de 1767 con magníficas vistas de la ría y el monte Xiabre. Desde 70 euros/noche.

A la sombra del limón

Novales
La antigua casona montañesa data del siglo XVII.

Un valle rodeado de montañas esconde el bonito pueblo de Novales, a 40 km de Santander. Famoso por sus hortensias y sus limoneros, tiene casi todo lo que se puede pedir para pasar un verano rural tranquilo. Capital del municipio de Alfoz de Lloredo, cuenta con una zona habilitada con merenderos y barbacoas.

Su iglesia parroquial y la ermita forman parte del patrimonio cultural de Cantabria. Otros edificios interesantes son el Palacio de la Isla y la casa solariega de Díaz Palencia. En las afueras del pueblo está la Cueva de las Aguas.

También conocida como Los Santos, alberga restos de pinturas rupestres. Muy cerca de allí se encuentran la emblemática Santillana del Mar y el parque natural de Cabárceno, con sus animales salvajes en semilibertad.

¿Dónde dormir? La Hostería El Pomar, una casona montañesa del siglo XVII, cuenta con spa, piscina y jardines. Desde 100 euros la noche, incluye desayuno.

Una real villa entre bosques y ríos

Pravia
La Casa de la Abuela cuenta con magníficas vistas.

Su regio pasado envuelve aún las calles y edificios de la villa y corte de Pravia, antigua sede de la monarquía asturiana. Capital del concejo, mimada por los caudales más importantes de Asturias, el Narcea y el Nalón, conserva cierto esplendor monumental y su ubicación hace de esta pequeña población un lugar idóneo para hacer excursiones a las playas cercanas y a otros pueblos costeros con encanto, como Cudillero, Luarca y San Juan de la Arena.

En temporada, pruebe sus salmones y sus fabes.

¿Dónde dormir? La Casa de la Abuela tiene una ubicación privilegiada para disfrutar de la playa, la montaña o el río. Desde 65 euros por noche.

Mucho más que enoturismo

Peñafiel
Pueblo de la Ribera tiene capacidad para 13 personas.

Peñafiel es la cuna de la Ribera del Duero y un lugar sin igual para el enoturismo. En su famoso castillo está el archiconocido Museo del Vino, el más visitado de la provincia y uno de los grandes atractivos de la zona, además de sus bodegas.

Pero no es el único. Allí se encuentran el Museo de Arte Sacro; el Aula de Arqueología, dedicada a la cultura vaccea, cuyos restos se encontraron en Pintia, a 4 km de Peñafiel; la Casa de la Ribera, y Cosovisión, sobre la plaza taurina del coso, aún en uso y cuyo origen se remonta a la época medieval.

¿Dónde dormir? La casa Pueblo de la Ribera organiza rutas a medida por las bodegas de la zona. Desde 130 euros.

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