Materias primas

Un nuevo riesgo amenaza al petróleo: el exceso de gasolina

Los inventarios de derivados de crudo marcan máximos en todo el mundo y las petroleras se están viendo abocadas a efectuar fuertes recortes en su producción

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Una nueva amenaza se cierne sobre la cotización del petróleo que, en los últimos días, ha logrado estabilizarse en el entorno de los 45 dólares por barril para el tipo Brent, de referencia en Europa. Al ya conocido exceso de oro negro, que logró enfriar las esperanzas de fuertes ascensos en la materia prima, se le une ahora el despegue de los inventarios mundiales de productos derivados, diésel y gasolina, que se encuentran repletos y podrían ejercer una considerable presión bajista.

“Nadie consume el petróleo, lo que se consume son los productos derivados por lo que, hasta que esta nueva sobreoferta se absorba, será realmente difícil que la cotización del crudo viva otro rally”, señalaba a Reuters un directivo de una refinería canadiense.

Según los últimos datos facilitados por la Agencia Internacional de la Energía, los niveles de los inventarios de gasolina en Europa se sitúan un 10% por encima de los marcados en 2015 en el mismo periodo. Por su parte, al otro lado del Atlántico, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) situaba los stock de gasolina del país en 19,9 millones de barriles más que los registrados en 2015 en las mismas fechas.

Advierten los expertos de que la situación es crítica, toda vez que las refinerías no saben ya qué hacer con tanta gasolina a la que no encuentran salida. Habitualmente las petroleras de Europa y Estados Unidos han hecho frente a la sobreproducción por vía de las exportaciones a Asia y otras regiones en las que los márgenes de beneficio se mantienen altos. Sin embargo, tras meses de trasladar estos excesos al extranjero, esta solución ya no está sobre la mesa.

Si bien es cierto que no existen estadísticas que midan la saturación de los inventarios en Asia, fuentes de la industria aseguran que se encuentran repletos. Así, las refinerías se enfrentan a un ineludible recorte de la producción que en EE UU ya está cogiendo forma.

Concretamente, el último informe de la EIA publicado el miércoles evidenciaba ya un recorte en la producción de las refinerías de Estados Unidos de nada menos que 255.000 barriles diarios respecto a la semana pasada y de 432.0000 frente a los resultados arrojados en el mismo periodo de 2015. Estos esfuerzos han conseguido reducir el exceso de gasolina sobre 2015 desde los 25,5 millones de barriles a los 19,9 mencionados antes. A pesar de ello, Mark Routt, economista jefe para América de KBC Advanced Technology, señala que este descenso de la producción no es suficiente y que los recortes tendrán que extenderse a otras regiones. “China no va a retroceder, y en América los recortes serán menores. Esto únicamente nos deja Europa y Rusia, cuyas plantas son las más sensibles a frenar sus niveles de refino”, explica el experto.

  • El desplome del crudo alimentó el refino

La reciente caída del precio del crudo, que tocó máximos en los 52,5 dólares por barril en junio y que desde entonces ha llegado a acumular una caída del 12% tiene mucho que ver en este nuevo escenario de saturación de la gasolina. “Este descenso aumentó los márgenes de beneficio de las fases de refino, lo que llevó a las empresas a producir más gasolina”, señala Morgan Stanley en su último informe de materias primas.

Este nuevo marco, explican los analistas, es serio para las petroleras que, con el desplome del precio del crudo desde los 115 dólares por barril que marcó en 2014, potenciaron el segmento downstream (fase de refino) de su negocio, que actuó como bálsamo frente al calvario que vivían. Petroleras de todo el mundo, pero sobre todo en Europa, donde hay un mayor número de compañías que aglutinan los procesos de extracción de crudo y el refino, podrían ver dañadas sus cotizaciones en el corto plazo.

A pesar de la presión bajista que podría añadir el exceso de gasolina a la cotización del oro negro, los expertos apuntan a que el precio del petróleo no debería perder la barrera de los 40 dólares por barril. “Creemos que los 40 dólares se han convertido en un suelo para los precios del crudo de tipo Brent”, señala Nitesh Shah, director de estrategia de materias primas de ETF Securities. “Conforme nos hemos acercado a este nivel, la cotización del petróleo ha experimentado un rebote porque el mercado espera una respuesta desde el lado de la oferta en el medio plazo”, explica Sahah.

Esta respuesta a la que hace mención el analista de ETF Securities es un fuerte descenso en el suministro mundial de petróleo derivado de varios años de desinversiones de capital. Todas las crisis de oro negro, un valor cíclico y que por tanto concilia fases expansivas y contractivas que se repiten, han tenido en común hasta dos años de desinversiones de capital. “Esta es la primera vez que podríamos asistir a tres años seguidos de caídas en la inversión, algo que en algún momento se reflejará en una escasez de crudo que disparará los precios”, aventura Jeremy Baker, director de estrategia de materias primas de Vontobel AM.

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