Chiringuitos financieros

“Los ahorros de toda mi vida perdidos en unos instantes”

Daniel y su esposa Italia perdieron 50.000 euros en pocas semanas

“Los ahorros de toda mi vida perdidos en unos instantes”
Getty

El término "chiringuito financiero" define de manera informal a aquellas entidades que ofrecen y prestan servicios de inversión sin estar autorizadas para hacerlo. Son peligrosos porque en la mayoría de los casos la aparente prestación de tales servicios es sólo una tapadera para apropiarse del capital de sus víctimas, haciéndoles creer que están realizando una inversión de alta rentabilidad.

Es importante tener claro que los elevados rendimientos que ofrecen suelen ser demasiado buenos para ser ciertos: sólo son el cebo con el que consiguen que los inversores menos informados o más confiados les entreguen sus ahorros. Cuando no pueden justificar las pérdidas, simplemente desaparecen o cambian de nombre. Es decir, no se trata de entidades más o menos solventes o con mayores o menores habilidades en la gestión financiera. Sencillamente, son estafadores.

Hay que tener mucho cuidado cuando a la hora de invertir se trata. En este artículo se dan las claves para no caer en este tipo de redes.

Los ahorros de toda una vida, robados

De una estafa de este tipo, fueron víctimas Daniel e Italia, una pareja de ancianos que perdió los ahorros de toda una vida por culpa de un chiringuito financiero.

Daniel comienza a contar como todo ocurrió: "nuestro sueño era comprar una caravana y recorrer Europa en nuestra jubilación y ahora es solo eso, un sueño. Invertimos el dinero a través de una firma online de inversión y lo perdimos todo, tuvimos la mala suerte de tratar con ladrones".

Su desgracia comenzó cuando clicaron en un anuncio "¿Y si llegamos a hacer grandes cosas en el mercado de acciones?, ¿crees que es difícil hacer dinero en el mercado de acciones?, quizá creas que esto no es para ti. Bueno, este vídeo puede que te sorprenda". Si alguna vez usted ve un anuncio parecido, tenga cuidado, pues puede caer en una estafa.

El siguiente paso fue cuando un banquero que no conocían contactó con ellos. A través de correos electrónicos y vía telefónica, este hombre les persuadió para que le confiaran su dinero para invertirlo en acciones a través de su página web.

Pero solo unas semanas después, la página web desapareció sin dejar rastro. Y con la página, los ahorros de Daniel e Italia: "nosotros, mi hija y mi madre invertimos 50.000 euros. Esos 50.000 euros no eran ganancias de otras inversiones, sino el ahorro de toda una vida. Los ladrones hicieron bien su trabajo. Engañando a la gente para destruirlos completamente".

Como Daniel y su mujer, otras 10.000 personas durante el año pasado denunciaron ser víctimas de defraudadores de este tipo. Durante los últimos cinco años, centenares de sitios de inversión online han aparecido con la promesa de hacernos ricos con tan solo unos pocos clics.

No existe un tipo concreto de víctima. A menudo se trata de estafas muy elaboradas y con apariencia de credibilidad en las que puede caer cualquiera: pequeños empresarios, particulares con cierto nivel de ahorro, profesionales liberales, etc. Es fácil resultar vulnerable ante las promesas de enriquecimiento rápido y sin riesgo de los chiringuitos financieros, que por muy bien construidas que estén siempre son falsas.

Tal y como recomienda la CNMV, la principal protección frente a un chiringuito financiero es identificarlo como tal. Lo más aconsejable es no confiar en ninguna entidad desconocida mientras no se haya podido verificar que está debidamente autorizada para prestar servicios de inversión.

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