Competencia

La CE amenaza a Google con otra multa por abuso en la publicidad online

Bruselas acusa al buscador de favorecer sistemáticamente sus propios servicios de comparación

Bruselas / Madrid
Vista general de la sede de Google en Mountain View, California (EE.UU.). EFEArchivo
Vista general de la sede de Google en Mountain View, California (EE.UU.). EFE/Archivo EFE

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, abrió ayer un tercer frente contra Google. La compañía estadounidense se enfrenta ahora a la acusación de prácticas abusivas e ilegales en la intermediación publicitaria en los motores de búsqueda, un mercado en el que goza de una cuota del 80% a través de su servicio AdSense.

Bruselas asegura que desde hace 10 años Google impone condiciones leoninas a los principales clientes de AdSense, a los que somete a un régimen de exclusividad (para que no puedan obtener anuncios de otros buscadores) y a los que obliga a pedir permiso a Google cuando quieran introducir cambios en la visualización de los anuncios.

Google ha suavizado recientemente las condiciones de los contratos de AdSense, pero la Comisión considera que durante los últimos años el buscador estadounidense ha limitado las oportunidades de los competidores, ha reducido la capacidad de elección y ha frenado la innovación y la inversión de otras compañías.

“Cualquiera que recuerde como era buscar algo en internet antes de que existiera Google sabrá todo lo que ha hecho esa empresa para hacer más accesible la red”, concedió Vestager en un discurso en Bruselas solo unas horas antes de anunciar la nueva investigación. “Pero eso no autoriza a Google”, añadió la comisaria, “a impedir que otras compañías compitan”.

El nuevo expediente se suma a la investigación sobre las prácticas anticompetitivas en el comparador de precios de Google y en el sistema operativo de móviles Android.

Los tres expedientes pueden desembocar en multas de hasta el 10% de la facturación mundial de la empresa, que en el caso de Google serían más de 6.000 millones de euros por expediente o más de 18.000 millones en total. Bruselas nunca ha apurado el margen de sanción y rara vez pasa del 3% o 4% de los ingresos de una empresa. Pero incluso así, las multas contra Google pueden alcanzar niveles históricos si la Comisión logra demostrar sus acusaciones en todos o alguno de los expedientes.

Más pruebas

Vestager aseguró ayer que las últimas investigaciones le han permitido reforzar las pruebas en el primer caso (comparación de precios), abierto en noviembre de 2010. Pero la comisaria aún no está en condiciones de concluir el expediente y defenderlo de un probable recurso de Google ante el Tribunal de Justicia europeo.

Vestager envió este jueves un nuevo pliego de cargos contra Google con sus nuevas conclusiones sobre los abusos cometidos con el comparador de precios. Y fijó un plazo de 10 semanas para que la compañía se defienda. Es decir, que la CE no adoptará una decisión hasta finales de 2016 o principios de 2017 como muy pronto, más de seis años después de la primera acusación.

“El tiempo transcurrido desde el primer pliego [abril de 2015] hasta este segundo muestra que la CE es rigurosa pero también que el caso tiene puntos débiles”, señaló CCIA, una plataforma de empresas informáticas como la propia Google, Microsoft, Amazon o eBay.

Entre los denunciantes de Google, en cambio, se alabó la decisión de Vestager de reforzar el expediente con un pliego de cargos suplementario. “Es un paso que también fue necesario en otros casos complejos, como los de Microsoft o Intel a principios de los años 2000”, señaló Thomas Vinje, asesor legal de FairSearch, un comparador que figura en el origen de las acusaciones contra Google.

El caso Microsoft se saldó en 2004 con una multa de 497 millones de euros tras cuatro años de expediente, aunque luego el conflicto se prolongó y las multas se multiplicaron. El caso Intel se resolvió en dos años y terminó en 2009 con una sanción de 1.060 millones. La carpeta de Google parece llamada a romper todos esos moldes tanto por la duración de la investigación como por la cuantía de las potenciales sanciones.

Vestager rechaza los argumentos del buscador

Hubo un tiempo en que los argumentos de Google lograban convencer al comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia (2010-2014). Pero el popular buscador no ha dado aún con la llave para persuadir a la liberal danesa Margrethe Vestager. La actual comisaria europea de Competencia rechazó ayer una tras otra las alegaciones presentadas por Google para frenar la acusación de abuso de posición dominante en el área de la comparación de precios, un servicio en el que la compañía, según Bruselas, favorece descaradamente a sus propias ofertas. “Los consumidores están viendo los resultados que Google quiere que vean, los que les resultarían más útiles”, señaló Vestager.

La comisaria argumentó en esta línea que dispone de nueva pruebas para demostrar que en las búsquedas de un producto “el comparador de compras de Google aparece sistemáticamente encima de todos los resultados, aunque no sea la respuesta más adecuada”.

Google ha alegado que la aparición en primer lugar de una página no es significativa para su tráfico. “Pero hemos llevado a cabo un trabajo que muestra que visibilidad y tráfico son dos caras de la misma moneda”, continuó Vestager. “Para muchos, eso es de sentido común. Ahora tenemos pruebas que lo respaldan”.

La multinacional estadounidense también había esgrimido en su defensa que su comparador de compra no es tan dominante porque compite con el de otras multinacionales como Amazon o eBay. Pero Vestager tampoco acepta ese argumento. “Los datos de nuestra investigación revelan que los comparadores de esas compañías lejos de ser rivales de Google son sus clientes”, advirtió Vestager. Una refutación que apunta hacia multa y juicio.

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