Pruebas de resistencia

Santander baja en Bolsa tras suspender los test de la Fed

Santander seguirá sin poder cobrar dividendos del negocio de EE UU

La filial de la española suspende por tercer año consecutivo por su deficiente gestión del riesgo

Edificio de la Reserva Federal
Edificio de la Reserva Federal EFE

La historia se repite. Las filiales estadounidenses de Banco Santander y Deutsche Bank han vuelto a suspender los test de estrés de la Reserva Federal. El banco central estadounidense ha publicado, al cierre de los mercados en EE UU, la segunda parte de las pruebas de esfuerzo que realiza a los 33 bancos más importantes que operan en el país. Y solo estas dos entidades no superaron los test de resistencia "cualitativa".

Esto significa que, aunque tengan niveles de capital (10,1% en el caso de Santander) que sobre el papel son suficientes, los sistemas de planificación financiera y gestión de riesgos no están a la altura de las exigencias de la Fed. En la práctica, el suspenso impide a Santander cobrar dividendos de sus divisiones estadounidenses, y tampoco puede mejorar sus propios ratios de capital vendiendo la división.

El resultado se ha dejado notar en Bolsa. Aunque los planes de la entidad española respecto a Estados Unidos apuntaban a ajustar la estructura de la entidad a los requisitos de Yellen el año que viene, ha arrancado la sesión con la mayor caída del Ibex, en torno a un 2%. Es la primera vez que un banco suspende tres años seguidos las pruebas de esfuerzo de la Fed.

SANTANDER 3,53 1,23%

La Fed afirmó haber hallado “amplias y sustanciales debilidades en sus procesos de planificación de capital, e insuficientes progresos a la hora de corregir esas debilidades y cumplir con las expectativas de los supervisores”. Concretamente, la Fed considera que Santander USA no usa asunciones razonables o apropiadas a la hora de hacer sus cálculos de capital, si bien ha efectuado progresos en las proyecciones de resultados.

Ana Botín ya aseguró en enero que solucionaría los problemas de gestión del banco en un plazo de dos años, a partir del cual consideraría la venta de la división.  "Estamos en el camino para hacer los ajustes necesarios para mejorar nuestro análisis cualitativo", señaló en un comunicado Scott Powell, consejero delegado de la filial estadounidense. Powell fue fichado hace meses precisamente para reorganizar la compleja estructura de la firma, que incluye las divisiones de banca al por menor y al por mayor, la red heredada de la adquisición de Sovereign y la filial Santander Consumer USA.

Según Reuters, Santander está destinando 170 millones al año a la reorganización del negocio estadounidense, y ha contratado a varios ejecutivos, además de Powell, a tal efecto. Santander tiene 670 oficinas y 9.800 empleados en EE UU. . 

  • Pase condicional a Morgan Stanley

La Fed otorgó un pase condicional a Morgan Stanley tras apostillar que la entidad debe resolver las deficientes detectadas. La entidad dispone hasta el 29 de diciembre para volver a presentar su plan de capital y conseguir la esperada aprobación.

La gran mayoría de los participantes han superado con éxito las pruebas, incluyendo algunos que han tenido problemas en el pasado como Citigroup, Bank of America o Ally Financial. Por su parte, JP Morgan Chase, Goldman Sachs y Wells Fargo no han presentado problemas en los test.

La semana pasada la Fed los resultados de una prueba de esfuerzo practicada a los 33 bancos. En este caso todos superaron los requisitos mínimos de capital exigidos. En ellos se evalúa si las entidades cuentan con capital suficiente para hacer frente a profunda recesión económica.

“En los seis años en los que los test han sido realizados, las entidades participantes han reforzado sus posiciones de capital y mejorado sus capacidades de gestión de riesgos”, indicó Daniel Tarullo, uno de los gobernadores de la Fed. No obstante, agregó que “un continuado progreso en ambas áreas asegurará aún más la resistencia de los mayores bancos del país“.

Los bancos cuentan ahora con un 12,2% de capital de alta calidad como porcentaje de sus activos, lo que supone más del doble del 5,5 % con el que contaban en 2009.