Escándalo financiero

Los tentáculos de Ausbanc rodeaban la liquidación de Banco Madrid

El grupo daba servicio a la vez a la administración concursal de la filial española de BPA

También facturaba a los litigantes de la mutua PSN que cargaron contra ellos

El presidente de Ausbanc, Luis Pineda, y el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, departen sobre Banco Madrid en un encuentro hipotecario en Granada, en 2015.
El presidente de Ausbanc, Luis Pineda, y el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, departen sobre Banco Madrid en un encuentro hipotecario en Granada, en 2015.

Los distintos testigos llamados a declarar la pasada semana por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en relación a la supuesta trama de extorsión de Ausbanc coinciden en señalar tanto la “voracidad” de cobro del presidente de la Asociación de Usuarios de Banca, Luis Pineda, como los múltiples frentes en los que llegaba a operar. Según ilustraron, Ausbanc exigía dinero por no atacar a una entidad en las revistas del grupo, por no demandarla, por retirar un litigio o incluso por no aplicar con rigor una sentencia.

No es de extrañar, por tanto, que en el caso de un escándalo financiero como el de Banco Madrid –entidad condenada al concurso de acreedores tras un escándalo de blanqueo de capitales que arrancó en su matriz Banca Privada de Andorra (BPA)–, el líder de Ausbanc lograra posicionarse no en uno, sino en los dos bandos de la liquidación. En concreto, Pineda facturó a través de varias firmas tanto a la administración concursal como a alguno de los litigantes, según se desprende del sumario del caso y de la información recopilada por este diario.

Pineda abordó a Linde para tratar la intervención del banco

Ausbanc presume de haber intercedido por los afectados de Banco Madrid ante las más altas esferas. Así asegura su presidente, Luis Pineda, que lo hizo ante el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, durante el II Congreso Nacional sobre Presente y Futuro del Mercado Hipotecario organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada el 9 de abril de 2015. Según manifestó entonces la propia Asociación de Usuarios de Banca en un comunicado, Pineda aprovechó el encuentro (en la imagen que acompaña al texto) para “manifestarle su enorme preocupación porque la intervención del Banco Madrid no ha sido todo lo correcta y diligente posible a efectos de daños a la clientela”. “Más grave es aún, si cabe, el daño producido a consumidores/clientes que representan intereses colectivos”, proseguía la nota poniendo especial hincapié en los afectados de “Previsión Sanitaria Nacional (PSN)”, cuyos intereses defendía. En la nota, Ausbanc adelantaba ya su intención de recurrir ante el Ministerio de Economía la resolución del banco “en defensa de los intereses de los consumidores”, gestión que terminó haciendo para la mutua PSN, que reclama 16,5 millones de euros al Estado por el daño sufrido.

De un lado, el servicio jurídico de Ausbanc fue contratado por la mutua Previsión Sanitaria Nacional (PSN) para defender sus intereses en la liquidación de Banco Madrid, donde mantuvo una fuerte confrontación con la administración concursal al quedar atrapados los productos vinculados a la entidad. En concreto, PSN vio bloqueados seguros por valor de 77,8 millones de euros y planes de pensiones por 97,9 millones.

Tras tres meses de pulso, la mutua sanitaria logró desbloquear ambas partidas casi por completo pero terminó iniciando “un procedimiento de reclamación patrimonial al Estado por los daños causados” por el que exigía 16,5 millones de compensación para “restituir los daños causados, con el objetivo principal de continuar protegiendo los intereses de sus mutualistas y partícipes”.

Ausbanc fue clave en este proceso, como se deriva de la información recogida en el sumario del caso, al que ha tenido acceso este diario. En conversaciones grabadas por la Policía, Juan Candelas, director general de PSN, telefonea a Ángel Garay, adjunto a la presidencia de Ausbanc, para pedirle que reduzcan la minuta por los servicios jurídicos prestados o que, al menos, la liguen a la consecución de un fallo favorable. En la conversación ambos hacen referencia a los distintos frentes del caso, desde el concurso en sí al contencioso para exigir la impugnación de la intervención de Banco Madrid.

Una reclamación en la que Garay espera lograr 20 millones de euros. “Si ganamos, ganamos todos”, le propone Candela, argumentando que “lo que no sería leal es que en un asunto de esta naturaleza se ganara... Se ganara con cuantías de las que estamos hablando y que vosotros no tuvierais una participación razonable”, le ofrece.

En la conversación Candela menciona la “relación estable” de las partes, pues PSN ya pagaba 14.000 euros anuales para publicitarse en el Salud y Dinero, la revista sectorial de Ausbanc. Más allá, las conversaciones entre Pineda y el presidente de PSN, Miguel Carrero López, denotan cierta cercanía, llegando a invitarse el primero a acudir a la sede de la mutua a “fumar un cigarro en el salón” para departir de los pagos pendientes.

Desde PSN defienden, sin embargo, que el pago por la publicidad no respondía a un chantaje, como sí han denunciado otras entidades, y que su petición de cobertura legal se circunscribió al caso Banco Madrid por la experiencia de Asubanc en demandas por casos con múltiples afectados.

En cifras

14.000

euros anuales facturaba Ausbanc a la mutua PSN en concepto de publicidad en la revista Salud y Dinero. Los servicios jurídicos por defender los intereses de sus clientes en la liquidación de Banco Madrid se cobraban aparte.

20

millones de euros aspiraba a lograr Ausbanc con la demanda impuesta al Estado por la intervención de Banco Madrid.

Una relación, aseguran en PSN, que se canceló en cuanto saltó a la luz el escándalo que ha acabado con Pineda, y con el responsable del sindicato Manos Limpias, en prisión preventiva. En PSN muestran su absoluta “sorpresa” al comprobar que Ausbanc daba servicios también a los administradores concursales de Banco Madrid

Y es que, efectivamente, la administración concursal de Banco Madrid, conformada por las firmas Legal y Económico y Data Concursal, también ha requerido en este caso los servicios del grupo Ausbanc. Concretamente, admiten, la primera contrató como proveedor informático para este proyecto a la empresa del grupo Infortécnica Servicios Informáticos.

La firma tiene sede en la madrileña calle de Marqués de Urquijo 45, justo donde Ausbanc tiene la revista Dinero y Salud, frente a la sede del la propia Ausbanc, y una relación accionarial directa con Pineda. Según los datos de la Agencia Tributaria recopilados por la Policía, Infortécnica estaba participada al 33% por la empresa Buenas Maneras, que pertenece a Pineda (al 80%) y que venía administrando su propia esposa, María Teresa Cuadrado Díez.

En Infortécnica aseguran que la localización de sus oficinas y la entrada de Pineda en el accionariado fue condición impuesta por Ausbanc, que durante 20 años ha sido uno de sus principales clientes y aún ahora les proporcionaba una cuarta parte de sus ingresos. Ahora, denuncian, Ausbanc les deja una deuda sin pagar de 100.000 euros. Los socios de Infortécnica sostienen que tras el escándalo han cortado toda relación con Pineda, recomprando su participación.

Desde la administración concursal de Banco Madrid aseveran que no hay más vínculo con Ausbanc que este y que solo se les contrató para proporcionar los servidores de la web desde la que se han ido saldando por lotes los bienes de la entidad en liquidación.

El caso Banco Madrid demuestra, en todo caso, la longitud de los tentáculos que Ausbanc parecía tener desplegados en todos los frentes del sector financiero. Una versatilidad que permitió que en medio de un escándalo sin precedentes que ha dejado sin liquidez a miles de clientes durante meses, el grupo de Pineda facturara a la misma vez a demandantes y a demandados.