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Siemens tiene que medir más los plazos

El grupo alemán pagó de más por el fabricante de equipos petroleros Dresser-Rans justo antes de que el precio del crudo empezara su caída.

Oficinas de Gamesa.
Oficinas de Gamesa.

Siemens no es ajeno a los contratiempos de las fusiones y adquisiciones. Desde 2014, el consejero delegado, Joe Kaeser, podría haber ahorrado grandes cantidades de dinero cambiando los plazos de sus principales operaciones. La adquisición por parte de Siemens del fabricante de maquinaria petrolera Dresser-Rand, que fue anunciada en septiembre de 2014 por 7.800 millones de dólares (unos 7.000 millones de euros), implicaba una prima en la oferta de más del 40%. El acuerdo ha convertido a Siemens en uno de los pocos proveedores integrados para la industria del petróleo y el gas. Pero la caída del precio del crudo desde la segunda mitad de 2014 ha mutilado las valoraciones de los fabricantes cotizados de ese tipo de equipos.

Por otro lado está el nuevo socio de Siemens en la energía eólica, el grupo español Gamesa. La dinámica del mercado de valores con respecto a este nuevo acuerdo ha funcionado al revés: las acciones de Gamesa subieron un 60% entre septiembre de 2014 y enero cuando saltaron debido a las especulaciones sobre una oferta. Siemens anunció el 17 de junio que transferirá su negocio de energía eólica a Gamesa y a cambio se hará con una participación del 59% en la compañía ampliada. Los alemanes están endulzando el acuerdo pagando un dividendo especial de 1.050 millones de euros a los accionistas de Gamesa.

La compañía alemana debió haber hecho las ofertas por Gamesa y Dresser-Rand en orden inverso

Da la casualidad de que Siemens debió haber hecho las ofertas, pero en orden inverso. Si Siemens hubiera presentado una oferta por Gamesa –en lugar de por Dresser-Rand– en septiembre de 2014, el dividendo especial habría sido de solo 650 millones de euros, un 38% menos que ahora.

Además, Siemens debería haber comprado Dresser-Rand ahora. Si las acciones se hubieran movido en línea con el conjunto del sector de fabricantes de equipos petroleros de Estados Unidos, una prima en la oferta del 40% habría significado Siemens solo habría pagado alrededor de 4.000 millones de euros por las acciones de Dresser –2.600 millones de dólares (2.300 millones de euros) menos de lo que en realidad tuvo que desembolsar–.

El colapso de los precios del petróleo en la segunda mitad de 2014 cogió a casi todo el mundo por sorpresa, pero los inversores Siemens no querrán que las adquisiciones a destiempo se conviertan en costumbre.